Guiso de ternera con alcachofa

Foto: El Aderezo

 

Ya sabéis que la carne de ternera se consume todo el año, pero si queremos conseguir el máximo de nutrientes al mejor precio, lo ideal es comprar producto de temporada, especialmente en frutas, verduras y pescados. La página web Soy de temporada lo explica muy clarito, y nosotros nos dejamos guiar por ella para presentaros esta receta de guiso de ternera con alcachofa de El Aderezo.

Como siempre, una buena forma de sacar el mejor partido a las partes menos nobles de la ternera (que no por ello menos nutritivas) y acompañarlas de verduras cocinadas a fuego lento estos últimos días de buen tiempo antes de que lleguen los calores del verano.

¿Qué te parece la combinación de ternera y alcachofa? En mi opinión, sólo le hace falta agua o vino y una buena hogaza de pan, de las de verdad, de las de miga pesada para mojar bien esa salsa.

Si no te hemos convencido, que no creo, aquí tienes más opciones de recetas de ternera con producto de temporada.

Guiso de rabo de ternera con garbanzos

Foto: elle.es

 

Hace frío sí, pero ya se sabe que al mal tiempo, buena cara. O buenos guisos, que es ahora cuando mejor disfrutamos de un buen puchero, una olla reposada o carne cocinada durante horas. Esta semana os proponemos una fácil receta de rabo de ternera con garbanzos. Deliciosa, y económica, que tampoco viene mal.

Garbanzos, cebolla, ajo, zanahoria, un poquito de coñac y rabo de ternera, claro está. Esta es la propuesta que la revista Elle nos ofrece, variedades hay tantas como ingredientes tengas a mano. Porque ese es otro de los puntos fuertes de los guisos: admiten casi de todo.

Ideas para comer rico y bien en cuarentena

Comer es uno de los placeres que podemos disfrutar en casa. En este momento, vivir con un cocinillas está tan valorado como tener jardín (no sé si perro). El resto de los mortales podemos acercarnos a la ventana cuando salga un rayo de sol o, quizás más fácil, aprender a cocinar. Cada uno a su nivel, sin prisas, que no es momento de meternos más presión, creo yo.

Además, que no se nos olvide, el objetivo de todo esto es cuidarse para cuidarnos. Estamos en casa para protegernos y proteger para, en definitiva, mantenernos sanos. Y la nutrición es un aspecto fundamental para conseguirlo.

  1. Come rico y come bien. Si te gusta cocinar, ya sabes de lo que hablamos. Si no es así, no te queda más remedio que hacerlo, al menos, tres veces al día, por lo que va a ser mejor que encuentres la gracia del asunto. Si tienes tiempo, abre un vinito (una copa, no te emociones), pon música y fíjate bien en lo que vas a cocinar, cómo aliñarlo y sazonarlo o cómo la técnica de cocina cambia los sabores. Cocina alimentos que te gusten, eso te va a hacer sentir bien. Prioriza los más sanos, esto te va a hacer estar bien.
  2. Vas a picotear, asúmelo. Tienes más tiempo, estás en casa y la nevera es una distracción importante. ¿Qué hacer? Saca las guarrerías de casa y llena los estantes de picoteos un poco más sanos.
  3. Planifica, planifica y planifica. Importante: baja a comprar con la lista de la compra bien hecha (y protégete). Para ello, habrás tenido que planificar tu menú para, al menos, una semana. Puede sonar un poco agobiante, pero tener el menú controlado va a hacer que sientas que, al menos, controlas algo.
    Además, con internet a tu disposición, tienes miles de ideas, menús, recetas… es el momento de aprender qué alimentos son de temporada, cómo cocinarlos o buscar nuevas técnicas. Quizás no hagas guisos a baja temperatura porque nunca pasas mucho tiempo en casa, ¿por qué no estrenarte ahora?
  4. Actividad física. Sabes que vas a pasar más tiempo sentado. Si tienes un trabajo que implica actividad física o hacías mucho deporte, toca adecuar tu dieta a la nueva situación. ¿Cómo? Buscando recetas más ligeras, evitando fritos y adaptando cantidades, principalmente. Pero deja los experimentos para otras ocasiones, no es el momento de suprimir alimentos sanos o grupos de nutrientes por tu cuenta. Necesitas vitaminas, las proteínas son indispensables para tu masa muscular y la fibra , ¡ay la fibra! Ahora que nos movemos menos, no podemos echarla de menos.
  5. Come y bebe, claro está. Agua, agua, mucho agua. Infusiones, también. Y ojo con el café, no creo que necesitemos estar más nerviosos, y con el alcohol. Que estamos de cuarentena, no en Gandía Shore.

Estas son algunas de las ideas que, de momento, nos están funcionando, ¿cómo lo lleváis vosotros?

Cuidaros muchos, comer bien, y a mantenerse sanos.

Albóndigas mexicanas

Foto y receta: El Comidista

Nos sumamos a El Comidista: ¡reivindiquemos la receta de albóndigas de ternera! ¿O es que la carne picada en bolas no merece la estar en la misma categoría que la hecha filetes rusos? Cierto es que dan más trabajo pero, ¿y lo ricas que están en un día de frío? ¿Y lo fácil que es hacer mucha cantidad y congelarlo? ¿Y lo buenas que están al día siguiente? Venga, dejo de hacer preguntas retóricas para no hacerte perder tiempo y que leas ya esta receta de albóndigas mexicanas.

Porque es genial innovar, traer nuevos ingredientes, probar, probar y probar pero, si una receta ha sobrevivido al paso de los tiempos y las esferificaciones, es porque merece la pena. Vivan los guisos, las croquetas, los empanados y las albóndigas.

Estofado de ternera con patatas y verduras

Foto y receta: Alimente

Hoy, más que nunca, hay que decir eso de «al mal tiempo, buena cara». ¿Por qué? Porque es lo que hay, que va a hacer frío te quejes tú o no. Así que vamos a aprovechar para ponernos buenos abrigos, botas calentitas y, como no, aprovechar también a calentarnos por dentro con recetas tan tradicionales y ricas como este estofado de ternera con patatas y verduras que hemos encontrado en Alimente.

Que sí, que hace frío, pero lo contento que te vas a poner cuando toda tu casa huela a guiso de ternera rico y, sobre todo, cuando mojes pan en la salsa. Además, recuerda que este guiso está mucho más rico si ha reposado, así que tienes la cena lista para otro día. Lo dicho, el que se queja es porque quiere. Si quieres seguir contento un ratito más, echa un vistazo a estas otras recetas de guiso de ternera, que ya verás, ya.

Rabo de toro casero

Foto y receta: Patty’s Cake

No podía faltar la receta de rabo de toro casero en nuestro calendario 2020 dedicado al cuchareo, a los guisos de carne perfectos para acompañar con una hogaza de pan. En esta ocasión es Patty’s cake la protagonista de nuestra receta del mes ya que, además de regalarnos una deliciosa receta de rabo de toro casero, nos desgrana anécdotas sobre el origen (y otras curiosidades) de este plato tan taurino y rico. Merece la pena echarlo un vistazo, que estas cosillas siempre alegran la mesa, ¿verdad?

Tanto Patty’s cake como el rabo de toro (o de ternera) ya han sido protagonistas de otras recetas del mes. De verdad, hacednos un poco de caso… esta categoría no tiene desperdicio, ¿o esta receta no es un buen ejemplo de ello?

Estofado de carne de ternera con cerveza

Foto: El invitado de invierno

Uno de nuestros objetivos para estas fiestas es disfrutar de ellas. Sí, ni más ni menos, porque hay años que se nos han hecho muy largas y acabamos pidiendo la hora cuando llegan los Reyes Magos. Y eso no puede ser, así que este año vamos a organizarnos pensando bien qué y cómo vamos a preparar nuestros menús navideños para facilitarnos la vida. Por eso, los guisos van a ser la estrella de alguna cena, y uno de los candidatos es este estofado de carne de ternera con cerveza de El invitado de invierno.

¿Habéis visto que pinta? Pues comprobad paso a paso cómo luce y lo sencillo que es. Además, como todo buen guiso, está mucho más rico si se prepara con antelación. Y si sobra un poco, que no creo, es perfecto para ser utilizado en croquetas, empanadas y mil ideas más. Vamos, un diez de plato.

Cocido

Para la gente de mi generación, el cocido es como Espinete: una magdalena capaz de evocar sensaciones muy similares. A mi me huele a familia, frío, siesta… y ahora que ya somos nosotros a los que nos toca cocinarlo, a tiempo para hacerlo, añadiría. Pero esos son otros detalles, a lo que sí que huele es a sábado, a fresquito y a vermut, ¿verdad? No me enredo más, que se nos escapa noviembre sin preparar la receta del mes.

Ingredientes:

  • 500 gr de carne de morcillo de ternera
  • 1 punta de jamón
  • 300 gr. de panceta o tocino
  • 1 hueso de espinazo de cerdo
  • 1 hueso de rodilla de ternera
  • 1 morcilla
  • 3 chorizos de guisar
  • 1 carcasa de pollo
  • 2 muslos y contramuslos de gallina
  • 250 gr de garbanzos
  • 4 patatas
  • 3 zanahorias
  • 1 repollo
  • 1 cebolla
  • 1/4 de repollo o col
  • fideos al gusto
  • Sal

Al lío:

Como siempre que cocinamos garbanzos, tenemos que ponerles en remojo la noche anterior con abundante agua fría. Que no se nos olvide que, sin garbanzos, no hay cocido.

Comenzamos a preparar los huesos. En una olla pon agua a cocer y mete el hueso del jamón cuando el agua comience a hervir durante unos 5 minutos. Sácalo y límpialo bien con agua fría.

Escurre bien los garbanzos y mételos en una red para legumbres. Esto no es imprescindible, pero te ahorrará estar rebuscando los garbanzos en el caldo. Ponlos en una olla (tú decides si lo haces con olla rápida o normal, todo dependerá del tiempo que tengas) junto con todas las carnes y huesos. Con ganas, que si hay carne, hay alegría. Cúbrelo con agua fría y pon el fuego fuerte. Cuando comience a hervir el agua, baja un poco el fuego y que siga borboteando unos 10 minutos más mientras espumas el caldo. Deja que se cocine todo (tienes que comprobar que los garbanzos quedan tiernos) y sigue espumando el caldo, que quede lo más limpito posible. Tienes que estar también muy atento para que siempre tenga agua, no te distraigas y la líes. Abre la tapa y remuévelo de vez en cuando, olfateando un poco, que son esos gestos las que nos hacen sentir un poco cocinillas a los que no tenemos ni idea.

Ahora vamos con las verduras. Pela las zanahorias, las patatas, la cebolla la col (procura que siga todo unido a la parte central para que no se deshaga), échalo todo en una olla y cuécelo. Ya sabes, cuando hierva el agua, baja el fuego, tapa la olla y deja que se cocine hasta que las verduras queden tiernas. Añádelo al cocido. Haz lo mismo con el chorizo, para que suelte toda la grasa sin añadirse al guiso final.

Como casi todos los guisos, el cocido también está más rico reposado, al día siguiente. Además, esto te permitirá quitar la grasa que se queda en la superficie al enfriarse. ¿Qué conseguimos así? Además de quitar calorías, que la digestión sea un poquito más ligera. Y no restar nada de sabor.

Ahora viene lo bonito: reserva las verduras, la carne, los huesos y los garbanzos, prepara el caldo con los fideos.. y qué aproveche.

¡Ah! Seguro que te sobra caldo, así que congélalo pensando en esas cenas rápidas de invierno. No hay excusas para no comer bien. Y nada, repito, nada, se tira.

Potjiekos

Además de nutrir, la gastronomía es una muestra de la cultura y la historia de una sociedad que se transmite de forma informal de generación en generación. Si rascas un poco, encuentras platos tradicionales que dicen mucho de la forma de vida del pueblo que lo cocina. Este es el caso del potjiekos, que significa comida de olla pequeña, es un plato tradicional africano pensado para prepararse y consumirse al aire libre. Se prepara en una peculiar olla redonda, pequeña, con tres patas denominada potjie, de ahí su nombre.

Ingredientes:

  • 1,5 kg de carne de ternera para estofar
  • Aceite, sal y pimienta
  • 2 cebollas
  • 750 ml de caldo de carne
  • 250 ml de vino tinto
  • 500 g de zanahorias pequeñas
  • 250 g de champiñones
  • 6 patatas peladas
  • Sal
  • Pimienta

Al lío:

Al igual que para cocinar la paella se necesita una paellera, para hacer un potjiekos es necesario un potjie. Si la globalización no ha llegado a tu pueblo, lo intentaremos con una olla… aunque el resultado no sea igual, lo intentaremos. Corta la carne de ternera en dados, sazónalo con sal y pimienta y cocina a fuego medio hasta que se dore. Reserva la carne de ternera.

Sigue usando la olla para saltear las cebollas hasta que se queden blanditas. Añade la carne de nuevo, el vino y suficiente caldo como para cubrirlo todo. Salpiméntalo y cocínalo a fuego lento durante una hora. Echa ahora las zanahorias, los champiñones y las patatas y déjalo otra media hora. Si el guiso lo pide, añade más agua.

Tras unos 40 minutos, añade los champiñones y zanahorias. Añade más agua y deja que siga hirviendo. Cuando veas que está a tu gusto, para el fuego y, una de dos, o lo acompañas de arroz y te lo comes, o lo dejas para mañana, que estará más rico.

Uno de los detalles que más nos gusta de este guiso es que, según los sudafricanos, no hay que remover los ingredientes. Los guisos son como las personas, no les sienta bien que los mareen.

Esta receta del mes de agosto nos invita a cocinar fuera de casa, a disfrutar del tiempo y a viajar. Si quieres saber qué nos sugieren el resto de #recetasdelmes, ya sabes.

Estofado del capitán

Foto y receta: Mes petits accidents

Junio huele a verano. Y el verano, aunque nos pese a los de secano, sabe a salitre y mar. Por eso nuestra receta del mes es un guiso marinero. De carne, sí, pero con un toque marinero: es el estofado del capitán de Mes petits accidents.

Se llama así porque esta receta se solía preparar en los barcos. Estos guisos se conservan bien y están mucho más ricos conforme pasa el tiempo, por eso se preparaban (y esperemos que lo sigan haciendo) durante las travesías.

Si este mes te escapas algún día a la playa y te da por montar en velero, pregunta al capitán por esta receta. Si no sabe de que hablas, comparte con él este post de Mes petits accidentes, que seguro que le gusta. Y tu vas a quedar como un auténtico lobo de mar. Y si no se produce esta oportunidad, cotillea nuestras #recetasdelmes para ver si encuentras algún detalle curioso en alguna otra. O, al menos, ideas ricas para cocinar en casa.