Arroz con ternera

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Foto de arroz con ternera: OKDiario

Quizás nos estemos metiendo en un lío, pero vamos a celebrar el Día de la Paella que, no podía ser de otra forma, cae en domingo, con un guiso de arroz con ternera. Te dejamos el link a esta delicia que hemos encontrado en OKDiario, pero no lo vamos a cocinar tal cual porque el arroz con morcillo de ternera es una de las recetas estrella de nuestra madre y, de momento, no nos cuenta el secreto.

Y sí, nos hemos metido en el lío, porque habrá quien diga que esto ni es paella ni es nada pero, ¿qué le vamos a hacer? A nosotros nos encanta y es una receta tradicional en nuestra casa que, como las buenas, huele a reuniones y encuentros. Así que a saborearla. Eso sí, si alguien quiere cocinar una paella «de verdad» para que veamos la diferencia, ¡nosotros encantados!

Cómo no liarla al preparar una barbacoa

Como no liarla al preparar una barbacoa

«Si es muy sencillo, pones la carne al fuego y listo»

Sí, sí, hartos estamos de escuchar cosas así, pero si en todos los grupos siempre hay alguien que se encarga de la parrilla… será porque es más dispuesto, por supuesto, y porque el resto sabemos que sabe lo que se trae entre manos. Porque liarla al preparar una barbacoa es tan fácil como hacerlo bien. Sólo tienes que evitar unos cuentos errores de libro, y visitar a tu carnicero de confianza, claro está.

  • Ya sabes que por el humo se sabe dónde está el fuego, pero no necesitamos que haya tanto que no vemos así que primer consejo básico: carbón y leña bien secos. Y hombre, siempre escuchamos eso de que las brasas de leña de encina dan un toque especial pero, o tenemos tiempo, o el resultado va a ser nefasto. Si no somos grandes expertos, el carbón puede ayudarnos a conseguir unas brasas más que decentes en poco tiempo. Y el paladar no lo notará demasiado.
  • Calidad, siempre calidad sobre cantidad, que no queremos que nadie se vaya rodando. Con 400 gramos de carne por persona tenemos más que suficiente. Es perfecto si todo es solomillo, pero si queremos que la barbacoa sea un poco más económica, podemos jugar con distintos cortes, como ya os hemos explicado en otra ocasión.
  • Las manos, y los cuchillos, bien limpios. Ojo con no lavar bien la ensalada, hacer salsas raras con huevo y no respetar las normas de higiene básica. Ahora todos nos lavamos las manos muchísimo, pero hay que tener cuidado también con tablas, cuchillos y trapos. Si no quieres llevarte un mal recuerdo, extrema las medidas higiénicas. Este es un buen consejo para no liarla al preparar una barbacoa, y para todo en la vida.

Aquí lo dejamos, que no queremos ser pesados. Ya ves que son pocos, básicos pero graves errores fácilmente evitables. Y para no agobiarte, como dicen los gurús del internet, vamos a ponernos positivos visualizando el éxito con este post donde te recordamos también algunos trucos para que tu barbacoa sea memorable.

Los mejores cortes de ternera para hacer a la parrilla

El año pasado os felicitamos la Navidad con un premonitorio deseo: para, respira y disfruta de lo que tienes alrededor, decíamos. Va a ser cierto que tienes que tener mucho cuidado con lo que deseas, no vaya a ser que se cumpla. ¡Y nunca quisimos parar así!

Después, comenzamos el año anunciando que 2020 iba a ser el año del producto de verdad. Este año nos vamos a quedar calladitos y simplemente os vamos a desear unas felices fiestas. Pero ahora quiero recuperar estos deseos puesto que parece que este verano va a ser el de los placeres tranquilos, el de los veranos de la infancia, esos largos días en los que el frescor de la mañana, el silencio de la siesta y los grillos por la noche marcaban el ritmo de la vida. Esos días sin reloj en los que las comidas las dicta el hambre. Y como va a ser lo más importante que hagamos, ¡tenemos que hacerlo bien!

La barbacoa o parrilla (ya hablamos de trucos y de que no es lo mismo) va a ser el plan por excelencia de este verano anormal, así que vamos a darle un poquito de variedad al asunto para que cada reunión sea como tiene que ser, irrepetible.

Para nosotros, no puede ser de otra forma, la carne de vacuno es la protagonista indiscutible de una celebración. En cualquiera de sus formas. Nos gustan los chuletones casi crudos y con poco acompañamiento, el lomo de vaca vieja y de buey y las hamburguesas, pero también cortes menos utilizados, y quizás más económicos, que también están muy, muy buenos. Ya sabes, a probar hasta decidir con qué nos quedamos.

Los argentinos que, de otra cosa no, pero de tango, fútbol y carne saben un rato (viva el topicazo) disfrutan de los siguientes cortes:

  • Tira de asado (el churrasco gallego). Si echas un vistazo a nuestro despiece, verás que se corresponde con el costillar, pero se presenta cortado de forma perpendicular a las costillas, formando tiras que tienen dentro unos cinco o seis huesos. Es una pieza considerada de menos calidad, por lo que es más barata, pero la presencia del hueso y la grasa le dan muy buen sabor al hacerlo a la parrilla. Aquí se cortan tiras de un centímetro de grosor, mientras que en Argentina puede llegar a los ocho. Es perfecta para servirse con salsa chimichurri. ¿Cómo lo hacemos? Muy sencillo, enfrentas los huesos a las brasas y vuelta y vuelta.
  • Picanha. Corte muy popular en Brasil y cada día más en España, donde lo llamamos tapilla. En Argentina se le denomina tapa de cuadril. Al ser un corte triangular cubierto por una capa de grasa, se recomienda asar la pieza entera y después ir fileteando al gusto de los comensales. Si el cocinero tiene maña, Este tipo de corte de la carne consigue los tres tipos de punto en la misma pieza: muy hecho, hecho y poco hecho.
  • Entraña. Yo diría que, junto con el churrasco, es el corte argentino más conocido y que ya puedes pedir sin problema en muchas carnicerías españolas. La entraña es el diafragma del animal. Para que nos entendamos, es la parte que se contrae cuando tenemos hipo. Aunque no lo parezca, es un tejido blando, auqnue la carne donde se agarra es dura porque está compuesta de tendones. Esta es la entraña gruesa, conviene diferenciarlas a la hora de cocinarlas, puesto que la gruesa, al ser más dura, tiene que hacerse durante más tiempo o sumergirse en alguna salsa. Ambas pueden hacerse a la plancha o a la parrilla.
  • Vacío. Otro corte argentino que también proviene de la falda. Está entre las costillas y los huecos de la cadera. Es una carne un poco más dura, pero está rodeada de dos capas de grasa que le dan un exquisito sabor en la parrilla. Cortado en porciones finas, es delicioso.
  • Palomita de paleta. En España se conoce como llana. Es un corte pequeño localizado entre las espaldilla, el brazuelo y el pez. Tiene forma rectangular y se cocina directamente sobre las brasas.
  • T-bone. Y terminamos con dos cortes bastante espectaculares, ambos norteamericanos. El T-Bone se llama así por la forma de T que dibuja el hueso al cortarse de forma transversal a las costillas. Por un lado se queda el entrecot y por el otro el solomillo. Después de esto, ¿qué más tenemos que explicar?
  • Y terminamos con el que,seguramente, sea el más espectacular: El Tomahawk. Simplemente es una chuleta de ternera a la que no hemos quitado el hueso de la costilla, manteniendo así una forma de hacha. Los indios americanos se defendían de los vaqueros con hachas, de ahí la denominación.

¿Qué te parece? ¿Te pica la curiosidad? Echa un vistazo al despiece que tenemos en nuestra web, que seguro que te da buenas ideas. ¡Ah! Y, por si no te queda claro, aquí puedes comprarlo.

¿Hablamos de envases sostenibles?

¿Envases sostenibles? Los que no existen o se puede compostar, como una cáscara de plátano. Aún así, estamos tan locos que también lo envolvemos en plástico.

¿Alternativas de envases sostenibles? Los que se pueden reutilizar: tuppers, bolsas y similares.

¿Qué tampoco es posible? Recicla.

Además del continente, importa el contenido, así que piensa bien qué vas a consumir y cómo antes de comprar. Desperdiciar comida es la manera más absurda (y triste) de contribuir a la enorme generación de residuos de este loco mundo.

Trucos para preparar una barbacoa increíble

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Calidad.

Si la barbacoa huele a verano, en esta nueva rutina que nos traemos entre manos huele a buen plan. Planazo, mejor dicho. ¿Cómo puedes conseguir que sea la tuya la que destaque? El secreto, como casi siempre, es ponerle un poco de cariño, elegir buena compañía y prestar un poco de atención a los detalles. A ver qué te parecen estos:

  1. No sé si el tamaño importa. La calidad, desde luego, sí. Las protagonistas absolutas de tu menú son las brasas y lo que pongas encima, así que asegúrate de que sea bueno, muy. muy, muy bueno.
  2. También es importante contar con las herramientas adecuadas. ¿Barbacoa o parrilla? La diferencia está en la tapa. Si puede cerrarse, es barbacoa. De no ser así, es parrilla. Las dos opciones son estupendas, pero la barbacoa es más versátil porque, gracias a la tapa puede convertirse en horno de brasa y también es posible ahumar los alimentos para conseguir un toque diferente.
  3. Importante: barbacoa o parrilla, lo que quieras, pero limpia. Lo ideal es encender un buen fuego antes para eliminar todos los restos anteriores. Después puedes limpiarlo con un trapo mojado y listo. Si vas a cocinar carne y pescado, por ejemplo, es importante que pases de nuevo el trapo para eliminar mezclas de sabores.
  4. ¡Más madera! Leña o carbón vegetal, pero que sea de calidad para que asegure potencia calorífica.
  5. Truco nivel sibarita premium: Es interesante preparar dos zonas de temperatura en la barbacoa para tener flexibilidad a la hora de cocinar, puesto que así dispones de un área para una cocción más suave y lenta o un lugar seguro por si se avivan las llamas.
  6. Paciencia, la madre de la ciencia. Antes y después. Primero, atempera, esto sí que es clave. Y espera un poquito después, para no quemarte y para dejar que los jugos se repartan bien.
  7. No nos cansamos de decir que el punto de la carne perfecto es el que te guste a ti, ni más ni menos. Pero, por si quieres probarlo, te dejamos un truco que suele funcionar: espera tantos minutos como centímetros de grosor tenga la pieza. Si mide tres centímetros de ancho, tres minutos vuelta y vuelta por cada lado. Ya nos contarás.
  8. La salsa es un buen acompañamiento en el plato, pero también puedes pintar la carne con diversos preparados para que se terminen de caramelizar en la parrilla. Puedes comprarla o hacerla tú mismo (eso siempre será más sano). Investiga hasta probar con la opción que más te guste a ti. Aprovecha que puedes jugar con trozos pequeños de carne
  9. ¿Qué pieza comprar? Solomillo, lomo, churrasco… la opción es muy, muy variada, echa un vistazo a nuestro despiece, que seguro que te da alguna buena idea. Y cotillea las recetas también, que puedes marinar la carne y hacerla en pinchos, hamburguesas , sandwiches o bocadillos. En muchas ocasiones, en la variedad está el gusto.

Seguro que nos hemos dejado algo, ¿que añadirías tú?

Cómo evitar el desperdicio alimentario

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Tirar cosas está mal, pero tirar comida está muy feo. No es ético, moral ni sostenible despilfarrar alimentos mientras la mitad del mundo se muere de hambre. Hasta antes de ayer, este era el principal argumento de muchos. Ahora, la crisis del COVID-19 ha puesto en valor cada elemento de la cadena alimentaria y, como dice Oriol Reull, director en España de TooGood to Go, puede cambiar nuestra conciencia sobre la importancia de la comida en nuestras vidas. ¿Cómo podemos evitar el desperdicio alimentario? Pues con mucho cuidado, pensando bien qué tenemos y cómo vamos a consumirlo. Cada uno tiene sus trucos, a nosotros nos funcionan estos, ¡esperamos que a ti también!

  • Qué tienes y qué vas a hacer con ello. Primer paso básico, echa un vistazo a la nevera para ver qué productos frescos se van a estropear los primeros. Después abre la despensa y comprueba si alguno está a punto de caducar. Estos serán los ingredientes estrella que, sí o sí, consumirás esta semana.
  • Planifica y apunta. Ahora coge el planificador semanal (o el sistema que te funcione a ti), programa estas recetas y completa el resto de comidas, cenas, desayunos y meriendas con los platos que te apetece preparar (ojo, piensa que también tienen que ser nutritivos) y apunta bien todo lo que tienes que comprar. Ya sabes, minimiza las visitas a la tienda, que seguimos en cuarentena.
  • Es clave mantener la nevera, la cocina y la despensa limpia y ordenada. Sólo así cada alimento estará bien conservado y, además, serás capaz de ver de un vistazo qué es lo que tienes y lo que no.
  • Congela, conserva y guarda. Aprovecha la parte más fría de la nevera (la que está más cerca del congelador) para conservar carnes, pescados, lácteos, charcutería, cremas y alimentos en proceso de descongelación, y coloca los huevos, la mantequilla , leche, o frutas y legumbres en el resto de estantes.
  • Aprovecha todo. Algunos de los platos estrella de la cocina tradicional son precisamente eso, recetas de aprovechamiento. ¿O de dónde crees que salieron las croquetas de cocido? ¿Y las empanadillas?

Ya nos contarás si te han funcionado estos trucos para evitar el desperdicio alimentario, ¡estamos deseando saberlo!

Más gente rica a la que seguir para comer bien

Escalemos, desescalemos o no, lo que está claro es que vamos a seguir cocinando bastante en casa, así que de nosotros depende comer bien, rico y variado. Como no siempre estamos con ganas de ponerle un poco de chispa al menú semanal, ¿por qué no seguir quien lo hace bien y, además, da buenas ideas? Aquí va una entrega más de gente rica a la que seguir para comer rico, rico.

Gente rica a la que seguir para comer bien

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En Navidad, felicitamos las fiestas a nuestros clientes con un calendario protagonizado por nuestras recetas del mes, esas que compartimos puntualmente con vosotros gracias a la generosidad de varios cocineros que nos enseñan a comer bien. Por si os lo habéis perdido (bueno, y porque necesitamos referentes gastronómicos con buenas ideas) hoy os hablamos de cinco perfiles ricos, ricos que no os podéis perder en estos tiempos de cocina casera. Obligada, sí, pero casera al fin y al cabo, que no hay mal que por bien no vega, como dice mi abuela.

La semana que viene, más.

Feliz, y cárnico, Día del Libro

La música y la lectura me han salvado la vida un par de veces. Vale, puede que no haya sido de forma literal, como lo haría un cirujano, pero sí que me han ayudado a hacer que la vida merezca la pena ser vivida. Otras veces quedan un poco de lado pero siempre, siempre, ambas me acompañan de alguna u otra manera. Por eso me gusta tanto el 23 de abril, el Día del Libro, más aún si lo pasas en Castilla y León donde siempre es fiesta.

El 23 de abril, en Segovia, hablamos de dulzainas y libros, sí, añado carne y campo, también. Así tenemos el 95% de nuestro ADN:

  • Como hoy estamos un poco chovinistas, vamos a empezar recomendando La cocina segoviana, tradición, transición y evolución, recopilación de recetas de Raimundo Sanz y Jonathan Barroso, del Restaurante La Postal, editado por Derviche, una editorial muy vinculada a Segovia. Que para eso los autores son de nuestro pueblo.
  • Todo sobre la carne, un libro de lujo que resuelve de forma gráfica todas las dudas que tengas sobre razas, cortes, utensilios, recetas… Contenido y continente muy interesante porque, además de contarlo bien, lo cuentan bonito. También se come con los ojos, ¿no? Pues aquí está bien aplicado.
  • Carne. El libro definitivo. Estamos deseando hacernos con el, habrá que ir hablando con los Reyes Magos porque escrito por Anthony Puharich, dueño de la mejor carnicería del mundo, seguro que hay muchos detalles que estudiar.
  • 100 recetas de pan de pueblo, de Ibán Yarza. Porque es el alimento de moda de la cuarentena (quién nos lo iba a decir, las abuelas tienen que estar alucinando) y, además, cualquier comida en bocadillo está mucho más rica. Haced la prueba.
  • Confesiones de un chef, de Anthony Bourdain, cocinero y divulgador gastronómico sin pelos en la lengua pero, sobre todo, un auténtico vividor, de los de verdad. Su manera de mirar y empaparse de este mundo es de agradecer en tiempos de tanta levedad.

Hablábamos de dulzainas, libros, carne y campo, ¿no? Pues para terminar, falta la recomendación final, la recomendación de recomendaciones: cualquier cosa de Don Miguel Delibes. Ahora sí que sí, completamos nuestro ADN castellano.

Más reflexiones en cuarentena

Asumida la duración y la dureza de la cuarentena, seguimos buscando en las pequeñas acciones la forma de ser y sentirnos útiles. Porque si una cosa estamos aprendiendo, es que de esta tenemos que salir unidos (globalmente) unidos. ¿Cómo? Quien lo sepa, que tire la primera piedra. Nosotros, de momento, seguimos observando. Aquí van algunas de las cosas que hemos visto, nos encantaría saber qué ves tú:

  • Pequeño comercio. Pequeño, pero matón, como decimos siempre. Ese que se ha puesto las pilas de verdad, el que te lleva la compra a casa, la prepara para que la recojas y, sobre todo, sigue abierto al pie del cañón. Ese en el que quiero seguir comprando cuando todo esto pase.
  • Soberanía alimentaria. Sabemos que la mayor parte de la producción está fuera del país, cosas de la globalización. No entramos a juzgarlo, que nosotros también exportamos, y mucho, pero sí que nos hace pensar qué hubiera pasado si la producción alimentaria hubiera seguido el mismo camino…
  • Jerarquía de valores. Dicen que es en el momento en el que nos damos cuenta lo débiles que somos, cuando salen a la luz los valores imprescindibles. Tampoco hacía falta aprenderlo de esta manera, pero vamos, que nos está quedando claro.
  • … y de cosas. Una vez claros los valores, aparecen las necesidades materiales. Para uno serán las cosas útiles, otros necesitarán que también sean bellas, no lo sé Lo que sí que queda claro es qué estamos utilizando ahora y qué no.
  • Consume en consecuencia, por lo tanto. Pase lo que pase, que no se nos olvide el poder de decisión que tiene cada euro que gastamos.
  • Estrategia colectiva. O salimos todos, o no salimos. Esta vez es así. Nunca antes el mundo había sufrido una crisis global de demanda provocada, prácticamente, a la vez. Por eso es necesario un cambio de estrategia del que todos, en mayor y menor medida, somos responsables.
  • Ciencia, ciencia y ciencia. Necesitamos ciencia dotada de recursos ¿hace falta explicar por qué?
  • Insistimos, come bien. Cada uno a lo suyo, y nosotros estamos poniendo todo de nuestra parte para que puedas consumir carne de ternera de calidad. Hacer la compra, planificarla, conservarla y cocinarla lo dejamos de tu mano pero, insistimos, ¡cuídate comiendo bien!