Estofado de ternera con patatas y verduras

Foto y receta: Alimente

Hoy, más que nunca, hay que decir eso de «al mal tiempo, buena cara». ¿Por qué? Porque es lo que hay, que va a hacer frío te quejes tú o no. Así que vamos a aprovechar para ponernos buenos abrigos, botas calentitas y, como no, aprovechar también a calentarnos por dentro con recetas tan tradicionales y ricas como este estofado de ternera con patatas y verduras que hemos encontrado en Alimente.

Que sí, que hace frío, pero lo contento que te vas a poner cuando toda tu casa huela a guiso de ternera rico y, sobre todo, cuando mojes pan en la salsa. Además, recuerda que este guiso está mucho más rico si ha reposado, así que tienes la cena lista para otro día. Lo dicho, el que se queja es porque quiere. Si quieres seguir contento un ratito más, echa un vistazo a estas otras recetas de guiso de ternera, que ya verás, ya.

Estofado de carne de ternera con cerveza

Foto: El invitado de invierno

Uno de nuestros objetivos para estas fiestas es disfrutar de ellas. Sí, ni más ni menos, porque hay años que se nos han hecho muy largas y acabamos pidiendo la hora cuando llegan los Reyes Magos. Y eso no puede ser, así que este año vamos a organizarnos pensando bien qué y cómo vamos a preparar nuestros menús navideños para facilitarnos la vida. Por eso, los guisos van a ser la estrella de alguna cena, y uno de los candidatos es este estofado de carne de ternera con cerveza de El invitado de invierno.

¿Habéis visto que pinta? Pues comprobad paso a paso cómo luce y lo sencillo que es. Además, como todo buen guiso, está mucho más rico si se prepara con antelación. Y si sobra un poco, que no creo, es perfecto para ser utilizado en croquetas, empanadas y mil ideas más. Vamos, un diez de plato.

Escudella con sopa de galets

Navidad, Navidad, dulce Navidad… bueno, dulce, dulce, vamos a intentar comer algo más que turrón y polvorones estas fiestas. En mi casa es típico que la abuela prepare consomé, pero para darle un toque aún más navideño, este mes de diciembre os proponemos esta escudella con sopa de gallets catalana como receta del mes.

Ingredientes:

  • 250 gr de carne picada de ternera
  • 250 gr de carne picada de cerdo
  • 1 carcasa de pollo
  • 1 hueso de jamón
  • Pie de cerdo y espina de cerdo
  • Hueso de rodilla de ternera
  • 150 gr de panceta
  • 1 butifarra negra
  • 1 butifarra blanca
  • 90 gr de garbanzos
  • 2 patatas
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 apio
  • 1 nabo
  • Col
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 1 cucharada pequeña de ajo molido
  • Sal
  • Pan duro
  • Leche
  • Galets, cuanto más grandes, mejor.

Al lío:

Como siempre, que no se te olvide poner los garbanzos en remojo la noche anterior. Al día siguiente escúrrelos bien, y mételos en una malla para cocer legumbres. Prepara los huesos (hay que hervirlos al menos durante cinco minutos para que queden bien limpios) y pela las verduras (zanahoria, el apio, el puerro y el nabo) y córtalas. Haz lo propio con la cebolla y la col. Mientras preparas esto, deja el pan duro en remojo con leche para que se vaya ablandando.

Ahora coge una cazuela y echa todas las verduras y la carne menos las butifarras. Cúbrelo bien con agua y ponlo a cocer fuerte hasta que comience a hervir. En ese momento lo bajas a fuego medio y lo dejas cocinarse lentamente tapado, para que no pierda agua. Al igual que pasa con el cocido, con una espumadera tienes que ir espumando el caldo, que no es otra cosa que ir poco a poco quitando impurezas.

Cuando la carne este casi lista, añade los garbanzos y déjalos cocer una hora mas. Es turno ya de las butifarras y los trozos de patata. Añádelos y que se cocine todo junto.

Además de las galets, otro de los elementos que diferencia esta escudella del cocido son los pilotes de carne. ¿Qué es eso? Una especie de albóndigas que haremos mezclando la carne picada de cerdo y de ternera con sal, perejil picado y ajo molido en polvo. Se mezcla bien y se añade el pan que nos estaba esperando bañado en leche. Cuando consigas una masa bastante espesa, da forma a los pilotes. Enharinalo y reserva.

Vamos a por la carne. Comprueba que está bien hecha y colócalo con las patatas y los garbanzos. Cuela (y, si puedes, desengrasa el caldo), ponlo a hervir y echa los pilotes y los galets. Hay quien prefiere introducir las albóndigas de carne en la pasta, pero eso lo dejamos al gusto del consumidor. Cuando estén cocidos sírvelos y disfruta junto con la bandeja de carne, garbanzos y verdura.

Y como los catalanes son muy listos y el 26 de diciembre allí es festivo, es típico preparar canelones con la carne que ha sobrado. Dos pájaros de un tiro.

Espero que te haya gustado la receta del mes de diciembre. Puedes encontrar el resto de #recetasdelmes pinchando en estas letras doraditas

Potjiekos

Además de nutrir, la gastronomía es una muestra de la cultura y la historia de una sociedad que se transmite de forma informal de generación en generación. Si rascas un poco, encuentras platos tradicionales que dicen mucho de la forma de vida del pueblo que lo cocina. Este es el caso del potjiekos, que significa comida de olla pequeña, es un plato tradicional africano pensado para prepararse y consumirse al aire libre. Se prepara en una peculiar olla redonda, pequeña, con tres patas denominada potjie, de ahí su nombre.

Ingredientes:

  • 1,5 kg de carne de ternera para estofar
  • Aceite, sal y pimienta
  • 2 cebollas
  • 750 ml de caldo de carne
  • 250 ml de vino tinto
  • 500 g de zanahorias pequeñas
  • 250 g de champiñones
  • 6 patatas peladas
  • Sal
  • Pimienta

Al lío:

Al igual que para cocinar la paella se necesita una paellera, para hacer un potjiekos es necesario un potjie. Si la globalización no ha llegado a tu pueblo, lo intentaremos con una olla… aunque el resultado no sea igual, lo intentaremos. Corta la carne de ternera en dados, sazónalo con sal y pimienta y cocina a fuego medio hasta que se dore. Reserva la carne de ternera.

Sigue usando la olla para saltear las cebollas hasta que se queden blanditas. Añade la carne de nuevo, el vino y suficiente caldo como para cubrirlo todo. Salpiméntalo y cocínalo a fuego lento durante una hora. Echa ahora las zanahorias, los champiñones y las patatas y déjalo otra media hora. Si el guiso lo pide, añade más agua.

Tras unos 40 minutos, añade los champiñones y zanahorias. Añade más agua y deja que siga hirviendo. Cuando veas que está a tu gusto, para el fuego y, una de dos, o lo acompañas de arroz y te lo comes, o lo dejas para mañana, que estará más rico.

Uno de los detalles que más nos gusta de este guiso es que, según los sudafricanos, no hay que remover los ingredientes. Los guisos son como las personas, no les sienta bien que los mareen.

Esta receta del mes de agosto nos invita a cocinar fuera de casa, a disfrutar del tiempo y a viajar. Si quieres saber qué nos sugieren el resto de #recetasdelmes, ya sabes.

Pastel de ternera y bacon

Foto y receta: Mes petits accidents

La empanada es la madre de las recetas de aprovechamiento: una masa rellena de todo lo que tú quieras. Este tipo de platos no podían faltar en nuestro calendario 2020, pero como este año es un homenaje a nuestros antepasados, hemos elegido algo más que una empanada para protagonizar el mes de julio: un pastel de ternera y bacon, el tradicional pastel del pastor inglés o sheperd’s pie. Bueno, al ser de ternera este es cottage pie, el del pastor se hace con cordero, que para eso cuida el rebaño, pero el concepto, es el concepto. La artífice de la receta es Mes petits accidentes que, como los tiempos cambian, se ha inspirado en Juego de tronos para prepararlo.

Actualmente se habla mucho del aprovechamiento de alimentos como si fuera una novedad cuando nuestros abuelos, y en general todos los que entran cada día en la cocina, son verdaderos expertos. Porque para cocinar, también hay que saber hacer la compra: pensar, planificar y aprovechar. No hay más. Y si quieres ver recetas similares, sigue el link hasta nuestras #recetasdelmes y a preparar la siguiente.

Estofado del capitán

Foto y receta: Mes petits accidents

Junio huele a verano. Y el verano, aunque nos pese a los de secano, sabe a salitre y mar. Por eso nuestra receta del mes es un guiso marinero. De carne, sí, pero con un toque marinero: es el estofado del capitán de Mes petits accidents.

Se llama así porque esta receta se solía preparar en los barcos. Estos guisos se conservan bien y están mucho más ricos conforme pasa el tiempo, por eso se preparaban (y esperemos que lo sigan haciendo) durante las travesías.

Si este mes te escapas algún día a la playa y te da por montar en velero, pregunta al capitán por esta receta. Si no sabe de que hablas, comparte con él este post de Mes petits accidentes, que seguro que le gusta. Y tu vas a quedar como un auténtico lobo de mar. Y si no se produce esta oportunidad, cotillea nuestras #recetasdelmes para ver si encuentras algún detalle curioso en alguna otra. O, al menos, ideas ricas para cocinar en casa.

Ternera guisada de la abuela

Hay recetas cuyos secretos pasan de generación en generación sin salir, jamás de la familia. Este es el caso del guiso de ternera guisada de la abuela. Hasta hoy porque, para estrenar el año y el calendario de guisos con el que pensamos festejar cada mes de este 2020, os vamos a revelar este tesoro familiar. En el fondo, como todas las cosas buenas, es sencillo, muy sencillo: cocina un buen producto fresco y hazlo 1000 veces. La 1001 será la perfecta.

Ingredientes:

  • Carne de ternera para guisar. A nosotros nos encanta la carrillada, pero puede hacerse también con morcillo.
  • 1 pimiento
  • 1 cebolla
  • 2 puerros
  • un buen puñado de perejil picado
  • ajos
  • 1 ó 2 hojas de laurel
  • Vino blanco
  • Sal y pimienta

Al lío:

Como os comentaba, esta receta es muy sencilla, pero tiene su punto. Hay que saber observar y oler su ritmo para conseguir ese sabor y jugosidad tan característico. ¿Y cómo se hace esto? Pues preparándolo muchas veces. Que sí, que hay alquimia en la cocina, pero práctica también.

Empezamos. Corta la carne de ternera en dados (o como más te guste). Ahora vamos a por el pimiento, la cebolla y los puerros cortándolos en trozos pequeños. Prepara un sofrito con todo ello. Deja que se fría mientras se va dorando. En otra sartén echa la carne para que sólo se marque. Una vez lista, incorpórala al sofrito y añade el vino blanco, sal y pimienta y a cocer. Déjalo despacito, añadiendo agua si ves que lo necesita. Y no hay más. Obsérvalo sin agobiar, pero este tipo de recetas son muy prácticas porque te permiten hacer algo más en la cocina mientras se van haciendo.

Como sugerencia, puedes freír unas patatas en cubos y ponerlas de acompañamiento por si alguien se quiere servir. O arroz. Si lo mezclas con la salsa, queda delicioso.

¿Qué te ha parecido? Pues tienes muchas más ideas en nuestras #recetasdelmes. Y todo el calendario aquí si quieres descargarlo.

Estofado de Guiness

Foto y receta: Tengo un horno y sé cómo usarlo

Recetas fáciles que funcionan siempre. Así presenta Macu Higueras su blog Tengo un horno y sé cómo usarlo. Nos encanta, porque este es el leit motiv de las doce recetas de nuestro calendario 2020, platos de toda la vida que, si seguimos cocinando, es porque son fáciles, ricas y funcionan. Dentro de la gran la variedad de recetas que ofrece Macu, hemos elegido este estofado de Guiness para homenajear a San Patricio y celebrar el mes de marzo.

El calendario de este año es un homenaje a nuestros antepasados, a los que nos han enseñado a cocinar como cocinamos. Buscando recetas, nos hemos dado cuenta de que, con sus variantes culturales, la base de la cocina que nos ha llegado desde regiones de todo el mundo es bastante similar. Así que nos hemos puesto tan contentos (¿por qué no?) porque son más las cosas que nos unen que las que nos diferencian. Otro motivo para celebrar. ¿Y cómo lo vamos a hacer? En torno a una buena mesa. Este mes, por San Patricio. El que viene, ya veremos.

Risotto con Amarone y achicoria

Foto y receta: Dino Joannides, Semplice

Italia es Italia. Sin más. En moda, coches y cocina habrá nacionalidades que lo hagan mejor pero, desde luego, no más bonito. Por si acaso no sabes de lo que estoy hablando, prueba a preparar este risotto de Amarone y achicoria al que, por supuesto, hay que acompañar con mucho parmesano. Hemos encontrado la receta en Semplice y, como está en inglés, además de dejarte el link, vamos a contarlo paso a paso, ¡por si acaso!

Ingredientes para 2-4 personas

Al lío:

Lleva el caldo a ebullición y déjelo hervir a fuego lento mientras se cocina el plato. Corta la mitad de la mantequilla y ponla en el congelador, derrite la mantequilla restante en una cacerola y fríe la cebolla suavemente hasta que se quede blandita, y para cuando comience a dorarse. Agrega ahora el arroz, sube el fuego y revuelve bien.

Añade una copa de vino y sigue moviendo todo a fuego alto hasta que se haya evaporado y repite el proceso con la segunda copa. Baja el fuego a medio-bajo y comienza a agregar un caldo a la vez, mezclando cada adición hasta que se absorba casi por completo. El arroz debe permanecer húmedo y moverse en olas cuando se mezcla, nunca debe volverse seco o pegajoso. Cuando el arroz comience a ablandarse (después de unos 13 minutos, pero compruébalo), agrega el esto del caldo en pequeñas cantidades y pruébalo regularmente hasta que esté a tu gusto

Mezcla ahora la achicoria, añade la mantequilla congelada y ralla unos 60 g de queso parmesano. Ahora viene la mejor parte… mezcla todo hasta que el risotto sea rico y cremoso. Qué pinta… déjalo reposar durante 2 o 3 minutos y sírvelo inmediatamente con el resto del queso raspado en cada porción

Ossobuco in bianco

Foto y receta: Jugando con la cocina

Cuando llegó a nuestras manos esta receta de ossobuco in bianco de Jugando con la cocina, pensé que el ‘bianco’ se refería a el vino blanco que se utiliza para cocinarlo pero no, esta receta es bianca porque no es rosso. Vamos, que no lleva tomate, un punto a favor para todos aquellos a los que no les sienta demasiado bien. Y otro para los que, aunque nos encanta, nos gusta aún más variar de recetas. Porque no me canso de decirlo, en la variedad, está el gusto.

Bueno… en la variedad y en la buena materia prima, porque sin un carnicero de confianza que te asesore, recomiende y te ofrezca calidad, ni bianco ni rosso, el ossobuco (morcillo o jarrete de ternera en castellano) no va a merecer la pena.