Carrillada de ternera

Foto: Tapas Magazine

 

Es bueno buscar nuevas recetas, inspirarnos en otros países o sacar jugo a la ternera aprovechando nuevos cortes que hacen más sabrosa cada pieza. Pero hay ocasiones en las que descansamos de tanta modernidad para mirar hacia atrás y cocinar cómo lo hemos hecho siempre. Y es ahí donde los guisos, hechos despacito y con muy buena letra, destacan con más fuerza. Un guiso de carrillada de ternera es sencillo, algo laborioso y sabroso. Pocas recetas son tan contundentes a la vez que reconfortantes, ¿verdad? Pues aprovechemos el otoño para venerarlas como se merecen.

Hemos encontrado la propuesta de carrillada de ternera de hoy en la revista Tapas Magazine, merecedora de aparecer en el libro de recetas de tu abuela pero aliñada también con algo de Pedro Ximénez, Montilla Moriles y un poco de cerveza Alhambra Reserva Roja. No sé tú, pero yo estoy camino ya del mercado con la lista de la compra. Y que no se me olvide comprar un buen pan de hogaza, que esta salsa promete.

Corte y tamaño para cada cocción

Foto: David Gussoni

Si nos conocéis un poco, hartos tenéis que estar de que os recordemos el truco del cm/minutos para hacer la carne en su punto. Ya sabéis, tantos minutos en la plancha (bien caliente) por cada lado como cm tiene la pieza. Es mucho más importante utilizar este baremo que el peso de la pieza, ya que es el grosor el que determina la velocidad con la que el calor penetra en la pieza. Muy bien, queda claro que el tamaño (a lo ancho) importa. ¿Qué hacemos? Adaptar el corte y tamaño de la pieza a cada cocción.

Corta fino para:

  • Escalope: tiene que hacerse rápido y de forma homogénea, cocinándose pero sin que se seque el exterior, así que una vuelta y vuelta rápida hará que quede perfecto.
  • Wok: rápido no, ¡rapidísimo! El secreto para que quede perfecto es cortar la carne casi en lonchas y saltearlo muy rápido.

Corta grueso para:

  • Entrecot. Tiene que dorarse bien pero que quede poco hecha en el centro para potenciar así el sabor.
  • Chuletón, solomillo. Grueso, grueso, de 3 a 5 cm para dejarlo poco hecho, prácticamente crudo en el centro y dorado en el exterior. Si te pasas se seca.
  • Carrilleras, rabo, ragú. Si quieres que la carne se guise despacito y mantenga su terneza, mejor usar cortes anchos que aguanten bien la cocción. También para el morcillo y las piezas que uses para hacer cocido.

¡Ah! Un último consejo: no nos hagas ni caso, si no quieres. Echa un vistazo, escucha, lee, aprende y, por supuesto, prueba. Porque el corte perfecto es el que te guste a ti. Ni más, ni menos.

Ternera guisada de la abuela

Hay recetas cuyos secretos pasan de generación en generación sin salir, jamás de la familia. Este es el caso del guiso de ternera guisada de la abuela. Hasta hoy porque, para estrenar el año y el calendario de guisos con el que pensamos festejar cada mes de este 2020, os vamos a revelar este tesoro familiar. En el fondo, como todas las cosas buenas, es sencillo, muy sencillo: cocina un buen producto fresco y hazlo 1000 veces. La 1001 será la perfecta.

Ingredientes:

  • Carne de ternera para guisar. A nosotros nos encanta la carrillada, pero puede hacerse también con morcillo.
  • 1 pimiento
  • 1 cebolla
  • 2 puerros
  • un buen puñado de perejil picado
  • ajos
  • 1 ó 2 hojas de laurel
  • Vino blanco
  • Sal y pimienta

Al lío:

Como os comentaba, esta receta es muy sencilla, pero tiene su punto. Hay que saber observar y oler su ritmo para conseguir ese sabor y jugosidad tan característico. ¿Y cómo se hace esto? Pues preparándolo muchas veces. Que sí, que hay alquimia en la cocina, pero práctica también.

Empezamos. Corta la carne de ternera en dados (o como más te guste). Ahora vamos a por el pimiento, la cebolla y los puerros cortándolos en trozos pequeños. Prepara un sofrito con todo ello. Deja que se fría mientras se va dorando. En otra sartén echa la carne para que sólo se marque. Una vez lista, incorpórala al sofrito y añade el vino blanco, sal y pimienta y a cocer. Déjalo despacito, añadiendo agua si ves que lo necesita. Y no hay más. Obsérvalo sin agobiar, pero este tipo de recetas son muy prácticas porque te permiten hacer algo más en la cocina mientras se van haciendo.

Como sugerencia, puedes freír unas patatas en cubos y ponerlas de acompañamiento por si alguien se quiere servir. O arroz. Si lo mezclas con la salsa, queda delicioso.

¿Qué te ha parecido? Pues tienes muchas más ideas en nuestras #recetasdelmes. Y todo el calendario aquí si quieres descargarlo.

Gnocchi caseros con ragú de ternera

Foto: bavette

 

Nuestra #recetadelmes de febrero es un guiso romántico y contundente: Gnocchi caseros con ragú de ternera explicados por Bavette. El original es de buey, pero como nos cuesta un poco encontrar esa carne (y nosotros no la producimos, todo hay que decirlo) proponemos sustituir una carne por otra. Ya nos contaréis.

¿Y por qué este plato nos parece romántico? Porque es una receta italiana, y toda Italia lo es:

  • Roma, leída al revés, es amor.
  • El dolce far niente es lo más parecido al inicio de una relación.
  • Un Lambrusco y pasta fresca es la primera cena romántica de muchas parejas.
  • La historia de San Valentín empezó en Roma.
  • Si has estado en Italia, sabes que todo esto son bobadas. Italia es romanticismo y no necesita más explicación.

Ya os contamos en Enero que este año hemos decidido buscar una excusa para preparar una celebración con la carne de ternera (y los amigos y familiares, ¡faltaría más!) cada mes del año. Empezamos enero con Infinite Cooking y su pincho de carrillada de ternera, para pasar de cuestas y dietas, y nos juntaremos en San Valentín para degustar los gnocchi caseros con ragú de ternera de Bavette.  Atentos a marzo…