Guiso de ternera con alcachofa

Foto: El Aderezo

 

Ya sabéis que la carne de ternera se consume todo el año, pero si queremos conseguir el máximo de nutrientes al mejor precio, lo ideal es comprar producto de temporada, especialmente en frutas, verduras y pescados. La página web Soy de temporada lo explica muy clarito, y nosotros nos dejamos guiar por ella para presentaros esta receta de guiso de ternera con alcachofa de El Aderezo.

Como siempre, una buena forma de sacar el mejor partido a las partes menos nobles de la ternera (que no por ello menos nutritivas) y acompañarlas de verduras cocinadas a fuego lento estos últimos días de buen tiempo antes de que lleguen los calores del verano.

¿Qué te parece la combinación de ternera y alcachofa? En mi opinión, sólo le hace falta agua o vino y una buena hogaza de pan, de las de verdad, de las de miga pesada para mojar bien esa salsa.

Si no te hemos convencido, que no creo, aquí tienes más opciones de recetas de ternera con producto de temporada.

Guiso de rabo de ternera con garbanzos

Foto: elle.es

 

Hace frío sí, pero ya se sabe que al mal tiempo, buena cara. O buenos guisos, que es ahora cuando mejor disfrutamos de un buen puchero, una olla reposada o carne cocinada durante horas. Esta semana os proponemos una fácil receta de rabo de ternera con garbanzos. Deliciosa, y económica, que tampoco viene mal.

Garbanzos, cebolla, ajo, zanahoria, un poquito de coñac y rabo de ternera, claro está. Esta es la propuesta que la revista Elle nos ofrece, variedades hay tantas como ingredientes tengas a mano. Porque ese es otro de los puntos fuertes de los guisos: admiten casi de todo.

Carne tierna, carne dura

Imagen encontrada en Valencia Gastronómica

¿Carne tierna o dura? Sí, pero con matices. El resultado siempre depende de la pieza y de la forma de prepararla. Puedes endurecer un solomillo o deshacer un morcillo como si fuera mantequilla. La clave está en conocer la pieza. ¿Por qué unas son más duras y otras más tiernas? Por lo que hace el animal con ella.

Al igual que nos pasa a nosotros, los terneros utilizan unos músculos mucho más que otros. Volvamos al solomillo puesto que quizás sea la pieza más icónica. ¿Dónde está localizado? Como ves en la foto que acompaña, está arriba, en la espalda, en una zona tranquilita que no trabaja demasiado. Por lo tanto, además de no trabajar demasiado, está cubierto por un colágeno fino y tierno que tampoco se mueve mucho. Sin embargo, el brazuelo, situado en la parte superior de las patas delanteras, trabaja sin descanso. Por eso, sus fibras son duras, más gruesas y cortas. ¿Quiere decir esto que no se puede comer? No, significa que aguanta cocciones muy largas, por lo que es una pieza de carne perfecta para preparar pucheros, cocidos, guisos y caldos.

Echa un vistazo a nuestro despiece, empápate bien y cotillea las recetas que te proponemos para cada pieza de carne de ternera. No me negarás que te damos ideas casi para cada día del año.

Sopa vietnamita de ternera

Foto: Bon Appetit

Quien conoza el tradicional beef pho vietnamita, sabe que el sabor es resultado de guisar sus ingredientes de 3 a 6 horas. Mucho tiempo sí, pero bastante relativo si pensamos en esta nueva rutina confinada, Aún así, en Bon appetit han pensado que es interesante tener una versión resumida de esta deliciosa sopa de ternera. Porque, estemos en casa o no, seguimos bastante liados, ¿verdad? El precio de la vida moderna.

Esta versión de sopa de ternera vietnamita nos llevará una hora y media, más o menos, pero no sacrifica demasiado el sabor del plato ya que cocina especias, cebolla, gengibre y, por supuesto, huesos y brisket de ternera.

Ingredientes (para 4 personas)

  • 3 vainas de anís estrellado
  • canela en rama
  • 2 clavos enteros
  • una cucharada de aceite vegetal, algo más para los noodles
  • 2 cebollas medianas, peladas y cortadas por la mitad
  • un trozo de jengibre rallado
  • huesos de ternera (rabo de toro, tuétano, nudillos, cuello…) bien limpios
  • pecho de ternera. Si no lo conoces, es perfecto para caldos
  • una cucharada (o más) de salsa de pescado
  • unos 60 gramos de azúcar
  • sal
  • fideos de arroz
  • Algo de carne de primera, como solomillo
  • Cebolla y cebolleta en tiras, cilantro picado, albahaca, hojas de menta, chiles tailandeses, rodajas de limón
  • Pimienta negra recién molida.

Al lío:

  1. En una olla a presión, tuesta el anís estrellado, la canela en rama y los clavos hasta que crujan ligeramente (más o menos dos minutos) Agrega aceite y reduce a fuego medio. Añade las cebollas, el jengibre hasta que se doren bien.
  2. Añade una taza de agua y después los huesos, la carne, salsa de pescado, azúcar y sal. Vierte otras 6 tazas de agua, tapa la olla y cocínalo a alta presión durante una hora.
  3. Mientras se prepara el caldo, coloca los fideos en un tazón grande y vierte agua fría. Déjalo unos 30 minutos y después escúrrelos para eliminar el exceso de almidón.
  4. Congela el solomillo hasta que esté firme, unos 30 minutos, para que sea muy fácil cortarlo en tiras finas. Déjalo en la nevera hasta el momento de servirlo.
  5. Abre la olla a presión y saca los huesos para colocarlo en un tazón grande. Echa agua fría para enfriar y evitar que se sequen. Haz lo mismo con el pecho de ternera. Con un colador, limpia el caldo y reserva la carne. Desgrásalo, prueba el caldo y sazona con más salsa de pescado o sal.
  6. Cocina a fuego lento hasta que estén listos los fideos.
  7. Truco de cocinero: vierte agua caliente en los tazones para templarlos antes de echar la cocina. Una vez listo, cubre cada tazón con la carne, las verduras y sazona con pimienta. Sirve el caldo caliente sobre la carne cruda para que se cocine levemente. Añade las hojas aromáticas, los chiles y las rodajas de limón y listo.

Por cierto, como todos los guisos, estará aún más rico si puede reposar durante una noche entera…


			

¿Olla de cocción lenta? Estrénala con una receta de ossobuco guisado

Foto y receta: Directo al paladar

¿Olla de cocción lenta o crockpot? ¿Te suena a chino? Marina Ribas te explica ventajas e inconvenientes de cocinar con este tipo de electrodomésticos. Personalmente no lo he utilizado, pero cualquier cosa que ayude a que cocinemos más y mejor, ¡bienvenida sea! Y si te lo planteas con recetas como este ossobuco guisado en olla de cocción lenta, ¿qué más se puede pedir? Seguro que te estrenas (bueno, y yo también) con nota.

El principal beneficio de la olla de cocción lenta o crockpot es que, al cocinar despacito, se conservan los jugos y nutrientes de los alimentos. Además, aunque es un aparato eléctrico, no consume mucha energía. En los hogares anglosajones es tan imprescindible como el microondas, pero aquí no nos acabamos de lanzar. Quizás porque seguimos cocinando con la olla de toda la vida durante horas, aunque es algo cada vez más difícil con el ritmo de vida urbano.

Peeeeeero… llegó 2020, el COVID y todo el rollo que conocemos y en el que no voy a entrar y ¡boom! Se paró el ritmo y cocinar en casa se ha convertido en una obligación. Y un placer. Pasamos tiempo y comemos en casa más habitualmente que nunca, así que ha desaparecido la excusa de no guisar por andar por ahí. ¿Qué, no es el momento de hacer un ossobuco guisado en olla de cocción lenta? Yo me animaría. Y si no tienes crockpot, sigue la receta en una olla normal. Te sorprenderá ver cómo la carne se cocina prácticamente sola.

Ya nos contarás. Y, por si acaso te animas mucho, aprovechamos para dejarte alguna receta más de carne guisada.

Organízate para comer rico y bien

Cocinar es fácil si te gusta hacerlo, como todo. Buscarás recetas nuevas, alimentos de temporada, formas más sanas de prepararlas y, sobre todo, tiempo para hacerlo. Si tú eres de esos, seguro que ya conoces todos estos trucos pera organizarte y comer rico y bien, si no es así, si buscas excusas, series y compromisos para no pisar por la cocina, esto te interesa. ¿Por qué? Porque, ay amigo, es imprescindible comer bien. IM-PRES-CIN-DI-BLE. Y porque, piénsalo bien, si te organizas no vas a invertir casi nada de tiempo en alimentarte, eso que te dará fuerzas para todo lo demás.

Venga, vamos a por esos secretillos que van a organizarnos para comer rico y bien.

  • Tus mejores amigos. Conocidos hay muchos, gente para bailar o tomarse una cerveza hay por todas partes pero, en estos tiempos de pandemia tan poco sociales, ¿quiénes son los básicos? ¿Quiénes son los que están siempre ahí? Pues en la cocina, también. Arroz, pasta, huevos, pisto, ensalada, patata, atún… esos que pueden componer, con un poquito de compañía, un plato completo. Una vez que sepas quiénes son, que no se te olvide tenerlos siempre a mano.
  • Compra bien. Con orden, sabiendo qué tienes y qué necesitas. Prepara dos listas de la compra: la inversa y la directa. La primera consiste en abrir la nevera y la despensa y ver qué falta. Apúntalo y, después, añade lo que necesitas. Ya tienes la segunda lista. Otra cosa, cada uno se organiza como quiera, no vamos a venir nosotros a decírtelo, pero aquí nos funciona el menú semanal, que no es otra cosa que planificar qué vas a comer y qué necesitas para prepararlo. Una vez que lo sabes, sólo tienes que comprarlo.
  • Cantidad y calidad. Si vas a preparar cremas, lentejas, albóndigas, salsas o cualquier otro guiso haz cantidad para comerlo otro día, congelarlo o conservarlo al baño María. Ya que manchas la cocina, que sea por una buena causa.
  • Aprovecha el 2×1. Y no sólo en el supermercado, también en casa. ¿Cómo? Muy sencillo, si enciendes el horno para preparar un pescado, aprovecha la bandeja de abajo para cocinar verduras que podrás aprovechar otro día como guarnición. Antes de que alcance el punto de calor adecuado, puedes tostar algunos frutos secos o semillas con los que dar un punto crujiente a una ensalada. Y termina con un bizcocho para desayunar (si ya aprovechas unos plátanos maduros que tengas por ahí, es de nota). ¿Qué vas a cocer pasta? Una vez que esté hirviendo el agua, cuece algún huevo cuando queden unos ocho minutos para terminar. Ya los tienes para una ensalada.
  • Conserva y ordena bien. Otro básico para que no se estropee nada. Guarda cada cosa en su sitio, que se vea bien y que esté a la temperatura adecuada. ¡Ah! Y coloca más a mano aquellos productos que se estropeen antes. Ya sabes, lo primero que ha entrado, es lo primero que sale. FIFO, que dirían los modernos.

Y ya sabes, hazlo aún más entretenido. Búscate un buen pinche, ponte música, un podcast o, simplemente, concéntrate en lo que estás haciendo, en sus texturas, olores y sabores. Mindfulness del bueno. Disfruta, come bien para nutrirte y sentirte bien. Ahorra, como hemos dicho al principio, ese tiempo para hacer lo que quieras hacer.

Arroz con ternera

arroz con ternera, dia mundial de la paella
Foto de arroz con ternera: OKDiario

Quizás nos estemos metiendo en un lío, pero vamos a celebrar el Día de la Paella que, no podía ser de otra forma, cae en domingo, con un guiso de arroz con ternera. Te dejamos el link a esta delicia que hemos encontrado en OKDiario, pero no lo vamos a cocinar tal cual porque el arroz con morcillo de ternera es una de las recetas estrella de nuestra madre y, de momento, no nos cuenta el secreto.

Y sí, nos hemos metido en el lío, porque habrá quien diga que esto ni es paella ni es nada pero, ¿qué le vamos a hacer? A nosotros nos encanta y es una receta tradicional en nuestra casa que, como las buenas, huele a reuniones y encuentros. Así que a saborearla. Eso sí, si alguien quiere cocinar una paella «de verdad» para que veamos la diferencia, ¡nosotros encantados!

Gente rica a la que seguir para comer bien

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En Navidad, felicitamos las fiestas a nuestros clientes con un calendario protagonizado por nuestras recetas del mes, esas que compartimos puntualmente con vosotros gracias a la generosidad de varios cocineros que nos enseñan a comer bien. Por si os lo habéis perdido (bueno, y porque necesitamos referentes gastronómicos con buenas ideas) hoy os hablamos de cinco perfiles ricos, ricos que no os podéis perder en estos tiempos de cocina casera. Obligada, sí, pero casera al fin y al cabo, que no hay mal que por bien no vega, como dice mi abuela.

La semana que viene, más.

Ideas para comer rico y bien en cuarentena

Comer es uno de los placeres que podemos disfrutar en casa. En este momento, vivir con un cocinillas está tan valorado como tener jardín (no sé si perro). El resto de los mortales podemos acercarnos a la ventana cuando salga un rayo de sol o, quizás más fácil, aprender a cocinar. Cada uno a su nivel, sin prisas, que no es momento de meternos más presión, creo yo.

Además, que no se nos olvide, el objetivo de todo esto es cuidarse para cuidarnos. Estamos en casa para protegernos y proteger para, en definitiva, mantenernos sanos. Y la nutrición es un aspecto fundamental para conseguirlo.

  1. Come rico y come bien. Si te gusta cocinar, ya sabes de lo que hablamos. Si no es así, no te queda más remedio que hacerlo, al menos, tres veces al día, por lo que va a ser mejor que encuentres la gracia del asunto. Si tienes tiempo, abre un vinito (una copa, no te emociones), pon música y fíjate bien en lo que vas a cocinar, cómo aliñarlo y sazonarlo o cómo la técnica de cocina cambia los sabores. Cocina alimentos que te gusten, eso te va a hacer sentir bien. Prioriza los más sanos, esto te va a hacer estar bien.
  2. Vas a picotear, asúmelo. Tienes más tiempo, estás en casa y la nevera es una distracción importante. ¿Qué hacer? Saca las guarrerías de casa y llena los estantes de picoteos un poco más sanos.
  3. Planifica, planifica y planifica. Importante: baja a comprar con la lista de la compra bien hecha (y protégete). Para ello, habrás tenido que planificar tu menú para, al menos, una semana. Puede sonar un poco agobiante, pero tener el menú controlado va a hacer que sientas que, al menos, controlas algo.
    Además, con internet a tu disposición, tienes miles de ideas, menús, recetas… es el momento de aprender qué alimentos son de temporada, cómo cocinarlos o buscar nuevas técnicas. Quizás no hagas guisos a baja temperatura porque nunca pasas mucho tiempo en casa, ¿por qué no estrenarte ahora?
  4. Actividad física. Sabes que vas a pasar más tiempo sentado. Si tienes un trabajo que implica actividad física o hacías mucho deporte, toca adecuar tu dieta a la nueva situación. ¿Cómo? Buscando recetas más ligeras, evitando fritos y adaptando cantidades, principalmente. Pero deja los experimentos para otras ocasiones, no es el momento de suprimir alimentos sanos o grupos de nutrientes por tu cuenta. Necesitas vitaminas, las proteínas son indispensables para tu masa muscular y la fibra , ¡ay la fibra! Ahora que nos movemos menos, no podemos echarla de menos.
  5. Come y bebe, claro está. Agua, agua, mucho agua. Infusiones, también. Y ojo con el café, no creo que necesitemos estar más nerviosos, y con el alcohol. Que estamos de cuarentena, no en Gandía Shore.

Estas son algunas de las ideas que, de momento, nos están funcionando, ¿cómo lo lleváis vosotros?

Cuidaros muchos, comer bien, y a mantenerse sanos.

Albóndigas mexicanas

Foto y receta: El Comidista

Nos sumamos a El Comidista: ¡reivindiquemos la receta de albóndigas de ternera! ¿O es que la carne picada en bolas no merece la estar en la misma categoría que la hecha filetes rusos? Cierto es que dan más trabajo pero, ¿y lo ricas que están en un día de frío? ¿Y lo fácil que es hacer mucha cantidad y congelarlo? ¿Y lo buenas que están al día siguiente? Venga, dejo de hacer preguntas retóricas para no hacerte perder tiempo y que leas ya esta receta de albóndigas mexicanas.

Porque es genial innovar, traer nuevos ingredientes, probar, probar y probar pero, si una receta ha sobrevivido al paso de los tiempos y las esferificaciones, es porque merece la pena. Vivan los guisos, las croquetas, los empanados y las albóndigas.