Carrilleras al vino tinto con verduras

Foto y receta: Tengo un horno y sé cómo usarlo

¿Una receta de cerdo en nuestro blog? ¡Herejía! Pero es que Macu, de Tengo un horno y sé cómo usarlo, lo cuenta tan bien y nos da unos consejos tan prácticos, que no hemos podido evitar quedarnos con la técnica y cambiar las carrilleras de cerdo por unas deliciosas carilleras de ternera al vino tinto.

Nos encanta el resultado, ¿habéis visto las fotos? Nos gusta mucho cambiar la típica guarnición de patatas por un puré que le aporta una suavidad y textura muy diferente. Y nos vuelve locos su manera de entender la cocina, un espacio donde todo es posible. La olla a presión no es más que otra forma de cocinar, nada de herejías (como la que inicia esta entrada). Porque no siempre tenemos horas para cocinar, porque casi siempre la vida nos atropella y porque comer bien es una inversión de dinero,sí, pero sobre todo de tiempo. Así que todo lo que aporte, ¡será bienvenido!

Tan bienvenido como las ideas de cocina que tenemos cada mes en nuestras #recetasdelmes.

Potjiekos

Además de nutrir, la gastronomía es una muestra de la cultura y la historia de una sociedad que se transmite de forma informal de generación en generación. Si rascas un poco, encuentras platos tradicionales que dicen mucho de la forma de vida del pueblo que lo cocina. Este es el caso del potjiekos, que significa comida de olla pequeña, es un plato tradicional africano pensado para prepararse y consumirse al aire libre. Se prepara en una peculiar olla redonda, pequeña, con tres patas denominada potjie, de ahí su nombre.

Ingredientes:

  • 1,5 kg de carne de ternera para estofar
  • Aceite, sal y pimienta
  • 2 cebollas
  • 750 ml de caldo de carne
  • 250 ml de vino tinto
  • 500 g de zanahorias pequeñas
  • 250 g de champiñones
  • 6 patatas peladas
  • Sal
  • Pimienta

Al lío:

Al igual que para cocinar la paella se necesita una paellera, para hacer un potjiekos es necesario un potjie. Si la globalización no ha llegado a tu pueblo, lo intentaremos con una olla… aunque el resultado no sea igual, lo intentaremos. Corta la carne de ternera en dados, sazónalo con sal y pimienta y cocina a fuego medio hasta que se dore. Reserva la carne de ternera.

Sigue usando la olla para saltear las cebollas hasta que se queden blanditas. Añade la carne de nuevo, el vino y suficiente caldo como para cubrirlo todo. Salpiméntalo y cocínalo a fuego lento durante una hora. Echa ahora las zanahorias, los champiñones y las patatas y déjalo otra media hora. Si el guiso lo pide, añade más agua.

Tras unos 40 minutos, añade los champiñones y zanahorias. Añade más agua y deja que siga hirviendo. Cuando veas que está a tu gusto, para el fuego y, una de dos, o lo acompañas de arroz y te lo comes, o lo dejas para mañana, que estará más rico.

Uno de los detalles que más nos gusta de este guiso es que, según los sudafricanos, no hay que remover los ingredientes. Los guisos son como las personas, no les sienta bien que los mareen.

Esta receta del mes de agosto nos invita a cocinar fuera de casa, a disfrutar del tiempo y a viajar. Si quieres saber qué nos sugieren el resto de #recetasdelmes, ya sabes.

Estofado del capitán

Foto y receta: Mes petits accidents

Junio huele a verano. Y el verano, aunque nos pese a los de secano, sabe a salitre y mar. Por eso nuestra receta del mes es un guiso marinero. De carne, sí, pero con un toque marinero: es el estofado del capitán de Mes petits accidents.

Se llama así porque esta receta se solía preparar en los barcos. Estos guisos se conservan bien y están mucho más ricos conforme pasa el tiempo, por eso se preparaban (y esperemos que lo sigan haciendo) durante las travesías.

Si este mes te escapas algún día a la playa y te da por montar en velero, pregunta al capitán por esta receta. Si no sabe de que hablas, comparte con él este post de Mes petits accidentes, que seguro que le gusta. Y tu vas a quedar como un auténtico lobo de mar. Y si no se produce esta oportunidad, cotillea nuestras #recetasdelmes para ver si encuentras algún detalle curioso en alguna otra. O, al menos, ideas ricas para cocinar en casa.

Borscht, sopa de remolacha y ternera

Foto y receta: Patty’s cake

Cuando encontramos esta receta borscht, sopa de remolacha y ternera polaca en el blog de Patty’s cake, tuvimos clarísimo que tenía que estar en nuestro calendario. Primero, por rica, sana y nutritiva. Después, porque las fotos son espectaculares y por último, pero no menos importante, porque compartimos al 100% su idea de que la comida nos une. No puede ser de otra manera.

La gastronomía nos une a otras personas, claro está, porque rara vez nos juntamos a celebrar o charlar sin comida por delante, ya sea un guiso, una tapa o un bizcocho con un café. Pero, además, la comida reconcilia con nosotros mismos, porque pocas cosas son más evocadoras que un sabor o un aroma. ¿O por qué eligió Proust una magdalena? No es casual.

Ternera guisada y patatas al horno

Foto: @Itthefood, The Food Lover

Tradicionalmente, octubre es mes de ojear revistas de moda para ver las tendencias de otoño, ir comprando algún abrigo y sacar los jerséis más finos del armario para esas mañanas fresquitas. Parece que este ritual se retrasa cada año, pero me resisto a no empezar a cocinar ya esas carnes guisadas con salsas contundentes donde mojar un rico pan. Y viendo esta foto de ternera guisada con patatas al horno de @Itthefood, The Food Lover, vosotros entenderéis por qué. Esta es, con mucho derecho, nuestra receta del mes.

La ternera guisada es uno de los platos más versátiles de nuestra gastronomía por varios detalles: cada corte de ternera aporta diferentes propiedades tanto de sabor como de textura al guiso; la carne se puede acompañar con múltiples ingredientes y, además, es una receta muy reutilizable, verdadera cocina de aprovechamiento.

¿Quieres ejemplos? Consulta nuestro histórico para ver más recetas de ternera guisada.