Más reflexiones en cuarentena

Asumida la duración y la dureza de la cuarentena, seguimos buscando en las pequeñas acciones la forma de ser y sentirnos útiles. Porque si una cosa estamos aprendiendo, es que de esta tenemos que salir unidos (globalmente) unidos. ¿Cómo? Quien lo sepa, que tire la primera piedra. Nosotros, de momento, seguimos observando. Aquí van algunas de las cosas que hemos visto, nos encantaría saber qué ves tú:

  • Pequeño comercio. Pequeño, pero matón, como decimos siempre. Ese que se ha puesto las pilas de verdad, el que te lleva la compra a casa, la prepara para que la recojas y, sobre todo, sigue abierto al pie del cañón. Ese en el que quiero seguir comprando cuando todo esto pase.
  • Soberanía alimentaria. Sabemos que la mayor parte de la producción está fuera del país, cosas de la globalización. No entramos a juzgarlo, que nosotros también exportamos, y mucho, pero sí que nos hace pensar qué hubiera pasado si la producción alimentaria hubiera seguido el mismo camino…
  • Jerarquía de valores. Dicen que es en el momento en el que nos damos cuenta lo débiles que somos, cuando salen a la luz los valores imprescindibles. Tampoco hacía falta aprenderlo de esta manera, pero vamos, que nos está quedando claro.
  • … y de cosas. Una vez claros los valores, aparecen las necesidades materiales. Para uno serán las cosas útiles, otros necesitarán que también sean bellas, no lo sé Lo que sí que queda claro es qué estamos utilizando ahora y qué no.
  • Consume en consecuencia, por lo tanto. Pase lo que pase, que no se nos olvide el poder de decisión que tiene cada euro que gastamos.
  • Estrategia colectiva. O salimos todos, o no salimos. Esta vez es así. Nunca antes el mundo había sufrido una crisis global de demanda provocada, prácticamente, a la vez. Por eso es necesario un cambio de estrategia del que todos, en mayor y menor medida, somos responsables.
  • Ciencia, ciencia y ciencia. Necesitamos ciencia dotada de recursos ¿hace falta explicar por qué?
  • Insistimos, come bien. Cada uno a lo suyo, y nosotros estamos poniendo todo de nuestra parte para que puedas consumir carne de ternera de calidad. Hacer la compra, planificarla, conservarla y cocinarla lo dejamos de tu mano pero, insistimos, ¡cuídate comiendo bien!

Qué seguimos aprendiendo esta cuarentena

Una semana más, ya van tres. Y las que sean necesarias si así conseguimos volver todos juntos. Una vez dicho esto, que creo que poco más hay que añadir a esta situación, seguimos con los ojos y las orejas bien abiertos para buscar esos detalles que van a permitir que salgamos de esta con la cabeza, más o menos, en su sitio. Seguimos reflexionando en cuarentena.

Mientras tanto, ya sabes, trabajamos para hacer posible que la carne de ternera no falte en tu mesa. La cadena alimentaria española es fuerte, y lo está demostrando ahora garantizando el suministro. En esas estamos. Además, también queremos poner algo de nuestra parte para hacer de nuestra casa, nuestro castillo. Se nos ocurren algunas ideas más, estaremos encantados (es más, necesitamos) escuchar las tuyas.

  1. Llama, llama, llama. Seguramente sea Zoom, antes desconocida, la app que más usemos estos días. Tiramos también de teléfono (que la abuela no usa el móvil), sms, whatsapp (escrito y con notas de voz), correo electrónico… lo que sea, pero me gusta esa sensación de saber que, aunque no les abraces, están ahí. Y sí, ahí están.
  2. Hacer de todo. Aquí el «mira que lo decía mi madre» cobra todo su sentido. No hay más que echar un vistazo a instagram para comprobar que muchos españoles esconden panaderos, carpinteros, costureros y maestros. Eso que ganan, de verdad.
  3. Date un capricho. Hoy es sábado y toca vermú. Mañana domingo y me voy a echar una siesta larga. He comprado un vino rico voy a disfrutar una copa. Bueno, miento, ya serán dos. He buscado una receta de ternera nueva, especial, y caerá seguro. ¡Ah! Y para merendar tengo galletas de avena, por eso de pensar que son sanas.
  4. Ponte tierno. Tienes la excusa, ya negaremos todo después, como buenos segovianos.
  5. Limpia. Por regla general, nuestras casas no han estado más ordenadas jamás. Ahora, un paso más: vamos a ponernos profesionales y a auditar nuestras cosas. Sí, sí, has leído bien: si me flipo, a lo grande. Estos días sabemos que el lujo es el espacio, y puede conseguirse en pisos de 40 metros. ¿Cómo? Eligiendo bien lo que tienes dentro. Mi máxima va a ser poco y bueno.
  6. Insistimos, come bien. Ale, ya estamos, tardaba en caer. Te dejamos algunas ideas, recetas y algún que otro consejo para ir a la compra. Poco más que añadir.
  7. Estudien, por favor. Este mensaje se dirige a los más jóvenes, aunque podemos seguirlo todos: estudien, por favor. Hemos aprendido que no somos invencibles, que no se nos olvide. Saldremos de esta, aunque nadie sepa cómo, pero seguramente vengan otras, y tenemos que estar preparados. Necesitamos científicos, buenos analistas, inversores que sepan valorarlo y líderes que sepan dirigirlo.
  8. Cultura. La RAE lo define como el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. Cultura somos todos, en fin. ¿Qué vamos a apartar? Lo has adivinado, nosotros nos decantamos por la gastronomía, porque comemos al menos tres veces al día y cómo y con quién lo hacemos, dice mucho. Mucho.

Cuídense todos. Salud, comida y amor.