Cómo evitar el desperdicio alimentario

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Tirar cosas está mal, pero tirar comida está muy feo. No es ético, moral ni sostenible despilfarrar alimentos mientras la mitad del mundo se muere de hambre. Hasta antes de ayer, este era el principal argumento de muchos. Ahora, la crisis del COVID-19 ha puesto en valor cada elemento de la cadena alimentaria y, como dice Oriol Reull, director en España de TooGood to Go, puede cambiar nuestra conciencia sobre la importancia de la comida en nuestras vidas. ¿Cómo podemos evitar el desperdicio alimentario? Pues con mucho cuidado, pensando bien qué tenemos y cómo vamos a consumirlo. Cada uno tiene sus trucos, a nosotros nos funcionan estos, ¡esperamos que a ti también!

  • Qué tienes y qué vas a hacer con ello. Primer paso básico, echa un vistazo a la nevera para ver qué productos frescos se van a estropear los primeros. Después abre la despensa y comprueba si alguno está a punto de caducar. Estos serán los ingredientes estrella que, sí o sí, consumirás esta semana.
  • Planifica y apunta. Ahora coge el planificador semanal (o el sistema que te funcione a ti), programa estas recetas y completa el resto de comidas, cenas, desayunos y meriendas con los platos que te apetece preparar (ojo, piensa que también tienen que ser nutritivos) y apunta bien todo lo que tienes que comprar. Ya sabes, minimiza las visitas a la tienda, que seguimos en cuarentena.
  • Es clave mantener la nevera, la cocina y la despensa limpia y ordenada. Sólo así cada alimento estará bien conservado y, además, serás capaz de ver de un vistazo qué es lo que tienes y lo que no.
  • Congela, conserva y guarda. Aprovecha la parte más fría de la nevera (la que está más cerca del congelador) para conservar carnes, pescados, lácteos, charcutería, cremas y alimentos en proceso de descongelación, y coloca los huevos, la mantequilla , leche, o frutas y legumbres en el resto de estantes.
  • Aprovecha todo. Algunos de los platos estrella de la cocina tradicional son precisamente eso, recetas de aprovechamiento. ¿O de dónde crees que salieron las croquetas de cocido? ¿Y las empanadillas?

Ya nos contarás si te han funcionado estos trucos para evitar el desperdicio alimentario, ¡estamos deseando saberlo!

Más gente rica a la que seguir para comer bien

Escalemos, desescalemos o no, lo que está claro es que vamos a seguir cocinando bastante en casa, así que de nosotros depende comer bien, rico y variado. Como no siempre estamos con ganas de ponerle un poco de chispa al menú semanal, ¿por qué no seguir quien lo hace bien y, además, da buenas ideas? Aquí va una entrega más de gente rica a la que seguir para comer rico, rico.

Gente rica a la que seguir para comer bien

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En Navidad, felicitamos las fiestas a nuestros clientes con un calendario protagonizado por nuestras recetas del mes, esas que compartimos puntualmente con vosotros gracias a la generosidad de varios cocineros que nos enseñan a comer bien. Por si os lo habéis perdido (bueno, y porque necesitamos referentes gastronómicos con buenas ideas) hoy os hablamos de cinco perfiles ricos, ricos que no os podéis perder en estos tiempos de cocina casera. Obligada, sí, pero casera al fin y al cabo, que no hay mal que por bien no vega, como dice mi abuela.

La semana que viene, más.

Feliz, y cárnico, Día del Libro

La música y la lectura me han salvado la vida un par de veces. Vale, puede que no haya sido de forma literal, como lo haría un cirujano, pero sí que me han ayudado a hacer que la vida merezca la pena ser vivida. Otras veces quedan un poco de lado pero siempre, siempre, ambas me acompañan de alguna u otra manera. Por eso me gusta tanto el 23 de abril, el Día del Libro, más aún si lo pasas en Castilla y León donde siempre es fiesta.

El 23 de abril, en Segovia, hablamos de dulzainas y libros, sí, añado carne y campo, también. Así tenemos el 95% de nuestro ADN:

  • Como hoy estamos un poco chovinistas, vamos a empezar recomendando La cocina segoviana, tradición, transición y evolución, recopilación de recetas de Raimundo Sanz y Jonathan Barroso, del Restaurante La Postal, editado por Derviche, una editorial muy vinculada a Segovia. Que para eso los autores son de nuestro pueblo.
  • Todo sobre la carne, un libro de lujo que resuelve de forma gráfica todas las dudas que tengas sobre razas, cortes, utensilios, recetas… Contenido y continente muy interesante porque, además de contarlo bien, lo cuentan bonito. También se come con los ojos, ¿no? Pues aquí está bien aplicado.
  • Carne. El libro definitivo. Estamos deseando hacernos con el, habrá que ir hablando con los Reyes Magos porque escrito por Anthony Puharich, dueño de la mejor carnicería del mundo, seguro que hay muchos detalles que estudiar.
  • 100 recetas de pan de pueblo, de Ibán Yarza. Porque es el alimento de moda de la cuarentena (quién nos lo iba a decir, las abuelas tienen que estar alucinando) y, además, cualquier comida en bocadillo está mucho más rica. Haced la prueba.
  • Confesiones de un chef, de Anthony Bourdain, cocinero y divulgador gastronómico sin pelos en la lengua pero, sobre todo, un auténtico vividor, de los de verdad. Su manera de mirar y empaparse de este mundo es de agradecer en tiempos de tanta levedad.

Hablábamos de dulzainas, libros, carne y campo, ¿no? Pues para terminar, falta la recomendación final, la recomendación de recomendaciones: cualquier cosa de Don Miguel Delibes. Ahora sí que sí, completamos nuestro ADN castellano.

Más reflexiones en cuarentena

Asumida la duración y la dureza de la cuarentena, seguimos buscando en las pequeñas acciones la forma de ser y sentirnos útiles. Porque si una cosa estamos aprendiendo, es que de esta tenemos que salir unidos (globalmente) unidos. ¿Cómo? Quien lo sepa, que tire la primera piedra. Nosotros, de momento, seguimos observando. Aquí van algunas de las cosas que hemos visto, nos encantaría saber qué ves tú:

  • Pequeño comercio. Pequeño, pero matón, como decimos siempre. Ese que se ha puesto las pilas de verdad, el que te lleva la compra a casa, la prepara para que la recojas y, sobre todo, sigue abierto al pie del cañón. Ese en el que quiero seguir comprando cuando todo esto pase.
  • Soberanía alimentaria. Sabemos que la mayor parte de la producción está fuera del país, cosas de la globalización. No entramos a juzgarlo, que nosotros también exportamos, y mucho, pero sí que nos hace pensar qué hubiera pasado si la producción alimentaria hubiera seguido el mismo camino…
  • Jerarquía de valores. Dicen que es en el momento en el que nos damos cuenta lo débiles que somos, cuando salen a la luz los valores imprescindibles. Tampoco hacía falta aprenderlo de esta manera, pero vamos, que nos está quedando claro.
  • … y de cosas. Una vez claros los valores, aparecen las necesidades materiales. Para uno serán las cosas útiles, otros necesitarán que también sean bellas, no lo sé Lo que sí que queda claro es qué estamos utilizando ahora y qué no.
  • Consume en consecuencia, por lo tanto. Pase lo que pase, que no se nos olvide el poder de decisión que tiene cada euro que gastamos.
  • Estrategia colectiva. O salimos todos, o no salimos. Esta vez es así. Nunca antes el mundo había sufrido una crisis global de demanda provocada, prácticamente, a la vez. Por eso es necesario un cambio de estrategia del que todos, en mayor y menor medida, somos responsables.
  • Ciencia, ciencia y ciencia. Necesitamos ciencia dotada de recursos ¿hace falta explicar por qué?
  • Insistimos, come bien. Cada uno a lo suyo, y nosotros estamos poniendo todo de nuestra parte para que puedas consumir carne de ternera de calidad. Hacer la compra, planificarla, conservarla y cocinarla lo dejamos de tu mano pero, insistimos, ¡cuídate comiendo bien!

Cinco perfiles de Instagram muy ricos

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Aquí seguimos, confinados y cocinando. Todos desayunamos, comemos y cenamos en casa, y queremos hacerlo bien. Los que ya lo hacían antes llevan ventajas, pero el resto se está poniendo las pilas para no quedarse atrás y, además, poner un poquito de alegría en su día a día. Que ya os hemos dicho que podemos elegir si la hora de la cena es un agobio o bien ese ratillo protagonizado por ricas recetas que nos sacan de la rutina, ¿cómo lo ves?

Sabemos hacer la compra, conservarla y planificarla y tenemos a muchísimos cocineros, profesionales o no, llenando las redes de recetas. Si quieres cocinar carne de ternera, te recomendamos que visites nuestra página web, jeje. Y si quieres cotillear algo más, hemos seleccionado cinco perfiles de Instagram que nos han parecido muy interesantes. Otro día, te dejamos alguno más.

  • Además de compartir sus recetas en su página web www.fansdelvacuno.es (muy interesante, si no la conoces, estás tardando) ahora el chef Julius Bienert va a cocinar en directo en su perfil de instagram.
  • El didáctico Dani García, que comparte recetas en su perfil de instagram, abre el, quizás para muchos, mayor melón culinario: la tortilla ¿con cebolla o sin cebolla? También presenta su versión del Big Mac, ¿no te pica la curiosidad?
  • Interesantísimo el perfil @yomequedoencasacocinando, donde cada día proponen varios directos con cocineros de todo tipo. Para estar muy atentos y agendar, de verdad.
  • Javi Estévez sale de su ambiente habitual (o, al menos, por el que más le conocemos) para proponer multitud de recetas ricas, originales y de aprovechamiento. Quizás sean esos pequeños truquillos los que nos acerquen a estos chefs, ¿verdad?
  • Y uno de mis favoritos por los buenos ratos que me ha hecho pasar: @portamerica, para mí, el festival de festivales porque une varios de los placeres de la vida: música, gastronomía y Galicia. Además, cede algunas de sus publicaciones a Pepe Solla, otro que también une en una misma persona esos tres gozos.

También hay hastag muy ricos como #michelinstarchef o #yococinoencasa, repletos de gente muy interesante preparando menús muy ricos y asequibles.

Y viendo lo que se están viralizando los retos, ¿por qué no crear el tuyo? ¿Te atreves?

Cómo conservar la carne en casa

Ahora que ya sabemos cómo hacer la compra para no ponernos (ni poner a nadie) en riesgo y hemos planificado con cuidado el menú semanal, es importante recordar cómo tenemos que conservar los alimentos con todas sus propiedades y reducir el desperdicio alimentario. Porque mira que es feo derrochar, pero cuando hablamos de comida, ¡es por demás!

Antes de nada, abre el congelador y saca todos esos bultos sospechosos a los que llamas comida. Comprueba lo que son y cuánto llevan guardados,piensa cómo vas a consumirlos y, a continuación, prepárate para comprar en consecuencia.

Ahora sí que te sirve esta infografía con cinco consejos básicos que pueden adaptarse a congeladores y neveras de mayor o menor tamaño. Nos encantaría saber si tú tienes alguno más. ¡Somos todo oídos!

  1. Importante: respeta todo lo que puedas la cadena de frío. Al restringir las salidas al mínimo imprescindible, tardamos más en hacer la compra, por lo que lo ideal es que compres los productos frescos los últimos y que sean los primeros que coloques en la nevera nada más llegar a casa.
  2. Sitio preferente: en el último estante de la nevera. El sitio no es caprichoso, lo elegimos porque, al estar más cerca del congelador, es el lugar más fresco de la nevera. Además, si hubiera alguna fuga de algún líquido, no caería sobre otros alimentos provocando una posible contaminación cruzada.
  3. Congela, y hazlo bien. Protege el alimento a congelar con un film transparente o papel albal, identifica el alimento y escribe la fecha de congelado. Recuerda que los alimentos congelados no deben consumirse pasados seis meses, así que aprovecha ahora que tienes tiempo para dar una vuelta al congelador y ver qué tesoros encuentras…
  4. Y descongela. Despacito. Saca el alimento a la nevera un día antes de consumirlo y, si lo necesita, deja que se atempere un rato previamente a cocinarlo. Aquí las prisas, para los ladrones y los malos toreros.
  5. Envasado. Habla con tu carnicero, seguro que puede envasar al vacío algunos alimentos, como la charcutería loncheada. En cuanto a los recipientes que utilices, cristal mejor que plástico pero, sobre todo, que el cierre sea hermético.

¿Cómo lo ves? ¿Nos hemos dejado algo? ¡Somos todo oídos!

Qué seguimos aprendiendo esta cuarentena

Una semana más, ya van tres. Y las que sean necesarias si así conseguimos volver todos juntos. Una vez dicho esto, que creo que poco más hay que añadir a esta situación, seguimos con los ojos y las orejas bien abiertos para buscar esos detalles que van a permitir que salgamos de esta con la cabeza, más o menos, en su sitio. Seguimos reflexionando en cuarentena.

Mientras tanto, ya sabes, trabajamos para hacer posible que la carne de ternera no falte en tu mesa. La cadena alimentaria española es fuerte, y lo está demostrando ahora garantizando el suministro. En esas estamos. Además, también queremos poner algo de nuestra parte para hacer de nuestra casa, nuestro castillo. Se nos ocurren algunas ideas más, estaremos encantados (es más, necesitamos) escuchar las tuyas.

  1. Llama, llama, llama. Seguramente sea Zoom, antes desconocida, la app que más usemos estos días. Tiramos también de teléfono (que la abuela no usa el móvil), sms, whatsapp (escrito y con notas de voz), correo electrónico… lo que sea, pero me gusta esa sensación de saber que, aunque no les abraces, están ahí. Y sí, ahí están.
  2. Hacer de todo. Aquí el «mira que lo decía mi madre» cobra todo su sentido. No hay más que echar un vistazo a instagram para comprobar que muchos españoles esconden panaderos, carpinteros, costureros y maestros. Eso que ganan, de verdad.
  3. Date un capricho. Hoy es sábado y toca vermú. Mañana domingo y me voy a echar una siesta larga. He comprado un vino rico voy a disfrutar una copa. Bueno, miento, ya serán dos. He buscado una receta de ternera nueva, especial, y caerá seguro. ¡Ah! Y para merendar tengo galletas de avena, por eso de pensar que son sanas.
  4. Ponte tierno. Tienes la excusa, ya negaremos todo después, como buenos segovianos.
  5. Limpia. Por regla general, nuestras casas no han estado más ordenadas jamás. Ahora, un paso más: vamos a ponernos profesionales y a auditar nuestras cosas. Sí, sí, has leído bien: si me flipo, a lo grande. Estos días sabemos que el lujo es el espacio, y puede conseguirse en pisos de 40 metros. ¿Cómo? Eligiendo bien lo que tienes dentro. Mi máxima va a ser poco y bueno.
  6. Insistimos, come bien. Ale, ya estamos, tardaba en caer. Te dejamos algunas ideas, recetas y algún que otro consejo para ir a la compra. Poco más que añadir.
  7. Estudien, por favor. Este mensaje se dirige a los más jóvenes, aunque podemos seguirlo todos: estudien, por favor. Hemos aprendido que no somos invencibles, que no se nos olvide. Saldremos de esta, aunque nadie sepa cómo, pero seguramente vengan otras, y tenemos que estar preparados. Necesitamos científicos, buenos analistas, inversores que sepan valorarlo y líderes que sepan dirigirlo.
  8. Cultura. La RAE lo define como el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. Cultura somos todos, en fin. ¿Qué vamos a apartar? Lo has adivinado, nosotros nos decantamos por la gastronomía, porque comemos al menos tres veces al día y cómo y con quién lo hacemos, dice mucho. Mucho.

Cuídense todos. Salud, comida y amor.

Seguimos aprendiendo

Quince días en casa y, de momento, buscando cómo afrontar otras dos semanas más. Pasemos a la acción, hemos decidido entender nuestra casa como nuestro refugio, no es una prisión. Queremos abrir bien los ojos y las orejas para estar atentos a todo lo que esta situación nos está obligando a vivir. El resto del tiempo, seguimos trabajando para que no falte carne de ternera en la mesa de nadie así que, como veis, no nos vamos a aburrir. Mañana, ya veremos

Como tampoco somos tan sabios, hemos recopilado algunas reflexiones por aquí. Seguro que faltan evidencias que no hemos visto, ¿nos ayudas? Pues empezamos, y si…

  1. Entendemos que juntos somos más. Quiero pensar que la conciencia social adquirida estos quince días no se nos va a olvidar dos semanas después del día 1 del resto de nuestra vida. No pueden dejar de escucharse los aplausos a los colectivos públicos que nos cuidan y velan por nuestra seguridad, así como a los que nos alimentan. Pero espero que no se queden en los balcones, si no que se traduzcan en iniciativas, respeto y elecciones.
  2. Busco información. Imprescindible para mantener la cabeza, y el corazón frío. Los datos son estremecedores, terribles, pero hay muchas y diferentes formas de contarlos y contextualizados. El sensacionalismo, como siempre, no ayuda nada.
  3. Doy a las Marías su importancia… Literatura, música, plástica y educación física. Si no tenías libros, discos y hábitos deportivos en casa, internet se ha llenado de profesionales dispuestos a compartir su arte. Sí, eso que antes nos parecía superficial, aporta ahora un poco de color a cada día. Y a nuestra salud física y mental.
  4. Escucho la naturaleza. Abre la ventana. De nada.
  5. Limpio. Con lejía, con cuidado, con jabón y con mimo. Seguro que nunca te has lavado tanto las manos. Bien, es la principal medida de protección. Pero voy a intentar limpiar también todo lo que sobra, que seguro que es más (y más inesperado) de lo que creo. Algunas de las prioridades de hace quince días hoy nos suenan a chiste. Y, sobre todo, poco a poco me voy dando cuenta de que voces, realmente, quiero escuchar.
  6. Insistimos, a comer bien. No nos cansaremos de repetirlo, que para eso estamos: compra local y de temporada, planifica tu menú y tu compra, y prioriza los alimentos sanos y ricos buscando nuevas recetas que hagan que te apetezca cocinar. Es posible, de verdad.
  7. Aprendo. Sin presión, no voy a añadir más agobios a una situación ya de por si estresante. ¿Cómo lo ves? Seguro que si busca por ahí encuentras una afición que va hacer que salgas un poco de esta espiral. Dibujo, escritura, deporte, diseño o cocina, yo qué sé. Hay muchas plataformas que te ofrecen esa oportunidad.
  8. Aporta o aparta. Sin más, si no traes soluciones o alegría…hasta luego.

Ideas para comer rico y bien en cuarentena

Comer es uno de los placeres que podemos disfrutar en casa. En este momento, vivir con un cocinillas está tan valorado como tener jardín (no sé si perro). El resto de los mortales podemos acercarnos a la ventana cuando salga un rayo de sol o, quizás más fácil, aprender a cocinar. Cada uno a su nivel, sin prisas, que no es momento de meternos más presión, creo yo.

Además, que no se nos olvide, el objetivo de todo esto es cuidarse para cuidarnos. Estamos en casa para protegernos y proteger para, en definitiva, mantenernos sanos. Y la nutrición es un aspecto fundamental para conseguirlo.

  1. Come rico y come bien. Si te gusta cocinar, ya sabes de lo que hablamos. Si no es así, no te queda más remedio que hacerlo, al menos, tres veces al día, por lo que va a ser mejor que encuentres la gracia del asunto. Si tienes tiempo, abre un vinito (una copa, no te emociones), pon música y fíjate bien en lo que vas a cocinar, cómo aliñarlo y sazonarlo o cómo la técnica de cocina cambia los sabores. Cocina alimentos que te gusten, eso te va a hacer sentir bien. Prioriza los más sanos, esto te va a hacer estar bien.
  2. Vas a picotear, asúmelo. Tienes más tiempo, estás en casa y la nevera es una distracción importante. ¿Qué hacer? Saca las guarrerías de casa y llena los estantes de picoteos un poco más sanos.
  3. Planifica, planifica y planifica. Importante: baja a comprar con la lista de la compra bien hecha (y protégete). Para ello, habrás tenido que planificar tu menú para, al menos, una semana. Puede sonar un poco agobiante, pero tener el menú controlado va a hacer que sientas que, al menos, controlas algo.
    Además, con internet a tu disposición, tienes miles de ideas, menús, recetas… es el momento de aprender qué alimentos son de temporada, cómo cocinarlos o buscar nuevas técnicas. Quizás no hagas guisos a baja temperatura porque nunca pasas mucho tiempo en casa, ¿por qué no estrenarte ahora?
  4. Actividad física. Sabes que vas a pasar más tiempo sentado. Si tienes un trabajo que implica actividad física o hacías mucho deporte, toca adecuar tu dieta a la nueva situación. ¿Cómo? Buscando recetas más ligeras, evitando fritos y adaptando cantidades, principalmente. Pero deja los experimentos para otras ocasiones, no es el momento de suprimir alimentos sanos o grupos de nutrientes por tu cuenta. Necesitas vitaminas, las proteínas son indispensables para tu masa muscular y la fibra , ¡ay la fibra! Ahora que nos movemos menos, no podemos echarla de menos.
  5. Come y bebe, claro está. Agua, agua, mucho agua. Infusiones, también. Y ojo con el café, no creo que necesitemos estar más nerviosos, y con el alcohol. Que estamos de cuarentena, no en Gandía Shore.

Estas son algunas de las ideas que, de momento, nos están funcionando, ¿cómo lo lleváis vosotros?

Cuidaros muchos, comer bien, y a mantenerse sanos.