Cómo conservar la carne en casa

Ahora que ya sabemos cómo hacer la compra para no ponernos (ni poner a nadie) en riesgo y hemos planificado con cuidado el menú semanal, es importante recordar cómo tenemos que conservar los alimentos con todas sus propiedades y reducir el desperdicio alimentario. Porque mira que es feo derrochar, pero cuando hablamos de comida, ¡es por demás!

Antes de nada, abre el congelador y saca todos esos bultos sospechosos a los que llamas comida. Comprueba lo que son y cuánto llevan guardados,piensa cómo vas a consumirlos y, a continuación, prepárate para comprar en consecuencia.

Ahora sí que te sirve esta infografía con cinco consejos básicos que pueden adaptarse a congeladores y neveras de mayor o menor tamaño. Nos encantaría saber si tú tienes alguno más. ¡Somos todo oídos!

  1. Importante: respeta todo lo que puedas la cadena de frío. Al restringir las salidas al mínimo imprescindible, tardamos más en hacer la compra, por lo que lo ideal es que compres los productos frescos los últimos y que sean los primeros que coloques en la nevera nada más llegar a casa.
  2. Sitio preferente: en el último estante de la nevera. El sitio no es caprichoso, lo elegimos porque, al estar más cerca del congelador, es el lugar más fresco de la nevera. Además, si hubiera alguna fuga de algún líquido, no caería sobre otros alimentos provocando una posible contaminación cruzada.
  3. Congela, y hazlo bien. Protege el alimento a congelar con un film transparente o papel albal, identifica el alimento y escribe la fecha de congelado. Recuerda que los alimentos congelados no deben consumirse pasados seis meses, así que aprovecha ahora que tienes tiempo para dar una vuelta al congelador y ver qué tesoros encuentras…
  4. Y descongela. Despacito. Saca el alimento a la nevera un día antes de consumirlo y, si lo necesita, deja que se atempere un rato previamente a cocinarlo. Aquí las prisas, para los ladrones y los malos toreros.
  5. Envasado. Habla con tu carnicero, seguro que puede envasar al vacío algunos alimentos, como la charcutería loncheada. En cuanto a los recipientes que utilices, cristal mejor que plástico pero, sobre todo, que el cierre sea hermético.

¿Cómo lo ves? ¿Nos hemos dejado algo? ¡Somos todo oídos!

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