Sandwich de ternera marinada, mostaza y rúcula

Foto: Directo al Paladar

El verano compite con la Navidad en intensidad pero es, desde luego, la época más ligera del año. Apasionados y frívolos, así son tanto esta estación como esta receta tan propia para ella: sandwich de ternera marinada, mostaza y rúcula, que nos regala Directo al Paladar. La mozarrella, el aguacate, el tomate y la rúcula forman el equipo voluble. El rock and roll lo ponen la mostaza y la carne de ternera marinada (si no tienes por ahí restos de una receta anterior, también puedes preparar un buen carpaccio)

¿Qué? No es lo mismo preparar un triste sandwich que darle un poco de alegría a la técnica con ingredientes un poco más trabajados, ¿verdad? Pues, a partir de aquí, la obra es tuya, que una vez entendido el concepto, sólo tienes que aplicarlo a todo lo que tengas en la despensa.

Ternera fría marinada

Foto: El Comidista

 

Normalmente son el salmón o la anchoa los pescados que enterramos en sal y azúcar para deshidratarlos y que se conserven por más tiempo, consiguiendo así cocinarlos sin necesidad de calor. Pero este proceso también puede aplicarse a cualquier pieza de carne de ternera tierna y sin demasiada grasa, ¿quién puede resistirse a un menú protagonizado por ternera fría marinada?

El Comidista propone una variante con un toque oriental gracias a la soja y el jengibre pero, respetando la presencia de sal y azúcar, cualquier propuesta es válida. Yo la haré con ginebra y eneldo, a ver qué resultado ofrece pero, desde luego, la comodidad y sencillez ya me han convencido.

Trucos para preparar una barbacoa increíble

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Calidad.

Si la barbacoa huele a verano, en esta nueva rutina que nos traemos entre manos huele a buen plan. Planazo, mejor dicho. ¿Cómo puedes conseguir que sea la tuya la que destaque? El secreto, como casi siempre, es ponerle un poco de cariño, elegir buena compañía y prestar un poco de atención a los detalles. A ver qué te parecen estos:

  1. No sé si el tamaño importa. La calidad, desde luego, sí. Las protagonistas absolutas de tu menú son las brasas y lo que pongas encima, así que asegúrate de que sea bueno, muy. muy, muy bueno.
  2. También es importante contar con las herramientas adecuadas. ¿Barbacoa o parrilla? La diferencia está en la tapa. Si puede cerrarse, es barbacoa. De no ser así, es parrilla. Las dos opciones son estupendas, pero la barbacoa es más versátil porque, gracias a la tapa puede convertirse en horno de brasa y también es posible ahumar los alimentos para conseguir un toque diferente.
  3. Importante: barbacoa o parrilla, lo que quieras, pero limpia. Lo ideal es encender un buen fuego antes para eliminar todos los restos anteriores. Después puedes limpiarlo con un trapo mojado y listo. Si vas a cocinar carne y pescado, por ejemplo, es importante que pases de nuevo el trapo para eliminar mezclas de sabores.
  4. ¡Más madera! Leña o carbón vegetal, pero que sea de calidad para que asegure potencia calorífica.
  5. Truco nivel sibarita premium: Es interesante preparar dos zonas de temperatura en la barbacoa para tener flexibilidad a la hora de cocinar, puesto que así dispones de un área para una cocción más suave y lenta o un lugar seguro por si se avivan las llamas.
  6. Paciencia, la madre de la ciencia. Antes y después. Primero, atempera, esto sí que es clave. Y espera un poquito después, para no quemarte y para dejar que los jugos se repartan bien.
  7. No nos cansamos de decir que el punto de la carne perfecto es el que te guste a ti, ni más ni menos. Pero, por si quieres probarlo, te dejamos un truco que suele funcionar: espera tantos minutos como centímetros de grosor tenga la pieza. Si mide tres centímetros de ancho, tres minutos vuelta y vuelta por cada lado. Ya nos contarás.
  8. La salsa es un buen acompañamiento en el plato, pero también puedes pintar la carne con diversos preparados para que se terminen de caramelizar en la parrilla. Puedes comprarla o hacerla tú mismo (eso siempre será más sano). Investiga hasta probar con la opción que más te guste a ti. Aprovecha que puedes jugar con trozos pequeños de carne
  9. ¿Qué pieza comprar? Solomillo, lomo, churrasco… la opción es muy, muy variada, echa un vistazo a nuestro despiece, que seguro que te da alguna buena idea. Y cotillea las recetas también, que puedes marinar la carne y hacerla en pinchos, hamburguesas , sandwiches o bocadillos. En muchas ocasiones, en la variedad está el gusto.

Seguro que nos hemos dejado algo, ¿que añadirías tú?

Ensalada oriental de ternera, lima e hierbabuena

Foto: PepeKitchen

Hay recetas que resultan frescas sólo con leer los ingredientes: ¿cómo crees que estará la carne de ternera marinada con azúcar, salsa de pescado, aceite de sésamo, guindillas picadas, cebolleta picada fina, hierbabuena picada y zumo de lima? De momento, yo tengo ganas de probarlo. Si además le das un toque crujiente con arroz molido en crudo y tostado… ya tienes una perfecta ensalada oriental de ternera, lima y hierbabuena hecha, paso a paso, como indica PepeKitchen.

Está claro que nos encantaría probarla en Tailandia pero, de momento, si Mahoma no va a la montaña, tendremos que traerla hasta aquí. Y por si te apetece seguir probando recetas frescas con carne de ternera, te recordamos nuestra selección.

Vaca frita

Foto: Food&Wine

 

¿Vaca frita? ¿No resultará una receta un poco dura? Ni por asomo, la vaca frita es una receta bastante similar a la ropa vieja cubana que es, básicamente, carne de ternera picada y guisada en salsa de tomate. Lo que la revista Food&Wine llama vaca frita es carne marinada con limón, ajo y sal que se cocina hasta que esté crujiente. ¿Cómo lograrlo? Salteando la carne en lugar de guisarla. Para ello es importante cocinarlo poquito a poco, mejor una sartén pequeña con poca cantidad que una enorme.

Ingredientes

  • Filetes de cadera o tapilla
  • 1 pimiento verde, sin corazón y troceado
  • 2 cebollas grandes (1 para cocinar, 1 cortada en juliana)
  • 1 hoja de laurel
  • 2 dientes de ajo
  • Sal
  • El zumo de un limón fresco
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta recién molida

Empezamos. Coloca en una olla grande los filetes, el pimiento, una cebolla y la hoja de laurel. Cúbrelo de agua y cocina a fuego lento durante unos 20 minutos. Saca la carne de ternera y deja que se enfríe, mientras cuelas y reservas el caldo. Tritura la carne.

Aplasta el ajo hasta obtener una pasta compacta con media cucharadita de sal. Mézclalo con la carne, el zumo de limón, el aceite de oliva y la cebolla en rodajas. Ahora sólo tienes que dejarlo reposar a temperatura ambiente como mínimo media hora, pero lo ideal es que aguantes hasta la hora y media sin tocarlo.

Ahora viene lo bueno: calienta la sartén o la plancha y, cuando este caliente de verdad, divide la carne picada en lotes, colócala formando una capa fina y sazona con sal y pimienta. Voltéalo con gracia una o dos veces hasta que la ternera quede bien crujiente. No te ansies, que ya te avisamos de que el secreto de esta receta es saltear la carne poco a poco, nunca en grandes cantidades.

Para completar la cena y seguir con el toque cubano, puedes servirlo con arroz y frijoles. En Food&Wine nos recomiendan acompañarlo de un vino suave y jugoso, como un Cabernet Sauvignon chileno. Pero si optas por el producto nacional, cualquier garnacha le va que ni pintado.